Alemania insta a reforzar la defensa europea tras el anuncio de EEUU de la retirada de tropas

02 de mayo, 2026 | 09.08

El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, dijo el sábado que la retirada prevista de 5.000 soldados estadounidenses de Alemania era de esperar, pero debería impulsar a los europeos a reforzar sus propias defensas, ‌tras la última andanada de Washington contra los ‌lazos transatlánticos.

El Pentágono anunció el viernes la retirada de miles de soldados de Alemania, su mayor base europea, en un momento en que las desavenencias sobre la guerra con Irán y las tensiones arancelarias tensan aún más las relaciones entre Estados Unidos y Europa.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya pidió una reducción de la presencia militar en Alemania durante su primer mandato y había instado repetidamente a Europa a asumir la responsabilidad de su defensa.

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Sin embargo, intensificó la amenaza esta semana tras un enfrentamiento con el canciller alemán Friedrich Merz, quien ha cuestionado la estrategia de salida de ​Washington en Oriente Medio.

OTAN COLABORA CON ⁠DETALLES

Pistorius afirmó que la retirada parcial afectará a la presencia actual de casi 40. 000 soldados estadounidenses estacionados ‌en Alemania. Según el Centro de Datos de Efectivos de Defensa de Estados Unidos, en diciembre ⁠había 36.436 militares en servicio activo destinados en suelo germano.

"Los europeos ⁠debemos asumir una mayor responsabilidad por nuestra propia seguridad", afirmó Pistorius, añadiendo que "Alemania va por buen camino" al ampliar sus fuerzas armadas, acelerar la adquisición de material militar y construir infraestructuras.

El Pentágono indicó que se espera que la retirada se complete ⁠en los próximos seis a doce meses. No especificó qué bases se verían afectadas, ni si las ​tropas regresarían a Estados Unidos o serían redesplegadas dentro de Europa o en otros ‌lugares.

Un portavoz de la OTAN afirmó que la alianza ‌está colaborando con Estados Unidos para conocer los detalles de la decisión.

El primer ministro polaco, Donald Tusk, cuyo ⁠país busca garantías de que Estados Unidos mantendrá su apoyo en el flanco oriental de la OTAN en medio de la guerra en curso entre Rusia y Ucrania, expresó su preocupación por el último revés sufrido por la alianza.

"La mayor amenaza para la comunidad transatlántica no son sus enemigos externos, sino la desintegración en curso de nuestra alianza. Todos debemos ​hacer lo que sea ‌necesario para revertir esta tendencia desastrosa", escribió Tusk en la red social X el sábado.

Los planes del Pentágono fueron el último golpe asestado a Alemania por Washington este fin de semana, después de que Trump anunció que aumentará los aranceles sobre las importaciones de automóviles de la Unión Europea al 25 %, acusando al bloque de no respetar un acuerdo comercial, una medida que amenaza con costarle miles de millones ⁠a la economía alemana.

Un responsable de política exterior del partido CDU del canciller Merz afirmó que ambos anuncios deben interpretarse a la luz de la presión a la que se ve sometido Trump tanto en el ámbito nacional como internacional, en un contexto de bajos índices de popularidad y de presión por los conflictos sin resolver en Ucrania, Venezuela e Irán.

"En este contexto, tanto la retirada de tropas como la política comercial parecen menos la expresión de una estrategia coherente y más un reflejo político y una reacción nacida de la frustración", declaró Peter Beyer a Reuters.

CANCELACIÓN DE BATALLÓN

Los miembros de la OTAN se han comprometido ‌a asumir una mayor responsabilidad en su propia defensa, pero con presupuestos ajustados y enormes carencias en la capacidad militar, la región tardará años en satisfacer sus propias necesidades de seguridad.

Alemania quiere aumentar el número de soldados en servicio activo de la Bundeswehr de los 185.000 actuales a 260.000, aunque los críticos del ministro de Defensa han pedido más en respuesta a una amenaza creciente de Rusia, ampliamente percibida.

La presencia militar estadounidense en Alemania, que comenzó como fuerza de ocupación tras la Segunda ‌Guerra Mundial, alcanzó su punto álgido durante los años 60, con cientos de miles de militares estacionados allí para contrarrestar a la Unión Soviética durante la Guerra Fría.

La presencia estadounidense incluye la gigantesca base aérea de Ramstein y el hospital de Landstuhl, ambos utilizados ‌por Washington para apoyar su ⁠guerra en Irán, así como conflictos anteriores en Irak y Afganistán.

La decisión del Pentágono supone que una brigada completa abandonará Alemania y que se cancelará un batallón de fuego de largo alcance ​cuyo despliegue estaba previsto para fines de año.

La pérdida de los medios de fuego de largo alcance supondrá un golpe especialmente duro para Berlín, ya que iban a constituir un importante elemento adicional de disuasión frente a Rusia mientras los europeos desarrollaban por su cuenta misiles de largo alcance.

(Reporte adicional de Rachel More y Marek Strzelecki; editado en español por Carlos Serrano)