Gerardo Romano humilló a Javier Milei tras la muerte del Indio Solari

Gerardo Romano no dudó en apuntar contra Javier Milei durante un diálogo con Luis Novaresio. 

09 de junio, 2026 | 14.55

El fallecimiento del exlíder de la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Carlos Alberto “Indio” Solari, dejó una profunda tristeza en la escena argentina y esto se trasladó rápidamente a los medios tradicionales. En ese sentido, el actor Gerardo Romano expresó su angustia ante la pérdida del músico y no dudó en apuntar contra el presidente Javier Milei.

Durante su participación en el programa Luis Novaresio Entrevista (A24), que se estrenó este martes a la medianoche, el actor expresó: “La mejor frase que escuché, tremenda, de Soberanía popular es ‘Milei, tenes la del Indio muerta y adentro’. Es el significado de la fiesta”. 

Además compartió una reflexión sobre el presidente: “A mí me preocupan más que nada sus falibilidades como ser humano. Sus fracasos, sus dificultades y lo complejo que es vivir y envejecer. Es diabólico como alargamos la vida para darle mayor felicidad al ser humano o para hacerlo más difícil”. 

La despedida multitudinaria al Indio Solari 

Este viernes 5 de junio falleció una de las figuras más influyentes en la historia del rock nacional argentino, el Indio Solari, tras luchar durante varios años contra la enfermedad del Parkinson. Su último concierto fue en Olavarría, en marzo de 2017. Luego, en 2023, anunció públicamente el diagnóstico que padecía: “Veo que en Internet está circulando con mucha fuerza la versión de que estoy muy enfermo y es verdad. Tengo un Parkinson que me está pisando los talones, pero les aseguro que no me voy a bajar tan fácil de un escenario”. 

En ese sentido, miles de personas se acercaron al Microestadio Gatica de Villa Domínico, en el partido de Avellaneda, para darle el último adiós al histórico músico el Indio Solari. El velorio comenzó a las 10 de la mañana del domingo, una hora antes de lo previsto, debido a la masiva convocatoria de seguidores, que formaron una fila de casi ocho kilómetros