Los mercados internacionales interpretaron durante el fin de semana que la guerra en Medio Oriente se prolongará durante un tiempo mayor a lo esperado y el precio del petróleo se disparó un 20% desde el fin de semana. Ahora cada barril de crudo cotiza a 100 dólares. Incluso, este mediodía llegó a tocar los 125 dólares. La subida histórica del crudo puso aún más presión al precio de los combustibles en la Argentina y, como consecuencia, podría impactar en la inflación de marzo.
Por ahora los precios en las estaciones de servicio no se están moviendo significativamente, aunque seguramente haya ajustes. Por la paridad de exportación que rige en el sector desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, el precio de los combustibles debería moverse entre un 20 y 25 por ciento, si es que el valor promedio de marzo del petróleo finalmente es de US$ 100 dólares.
Esto no significa que YPF o las otras marcas que venden naftas y gasoil autoricen subas de ese porcentaje en los próximos días. Incluso el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, comunicó este lunes que la compañía con mayoría accionaria estatal “no va generar cimbronazos en los precios de los combustibles”.
En el equipo económico hacen cuentas. Por un lado, si el crudo se mantiene en niveles altos durante buena parte del año, el gobierno tendrá a fin de año un crecimiento significativo del saldo comercial del sector energético. Por el otro, en el corto plazo una suba fuerte del precio en los surtidores como consecuencia de la disparada del petróleo puede generar más mal humor social.
Será clave qué hará en los próximos días YPF, que controla el 55% de las ventas de combustibles en el país, y también cómo reaccionarán las otras compañías como Axion Energy, Shell (cuyo controlante es la brasilera Raízen) y Puma (controlada por la multinacional Trafigura).
Barril y Medio Oriente
La Asamblea de Expertos del país islámico, el órgano de mayor decisión de Irán, eligió el domingo como nuevo líder supremo del país al segundo hijo del fallecido ayatolá Alí Jamenei durante un ataque de Estados Unidos.
En rigor, la decisión de Irán fue clave para que los mercados internacionales del sector energético analizaran que es más probable una guerra más prolongada a la que había anticipado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Como consecuencia aumentó en niveles históricos el precio del petróleo. De este modo, el barril se ubicó en niveles similares a los registrados luego del inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, cuando el crudo tipo Brent –de referencia mundial- superó la barrera de los 100 dólares (llegó a 125 dólares, pero luego se instaló durante 2022 entre los 90 y 100 dólares).
El inicio de los bombardeos de Estados Unidos e Israel a Irán y la posterior escalada del conflicto en Medio Oriente generó, en sólo 10 días, uno de los mayores shocks que tuvo el sector petrolero en la historia.
Los ministros de economía del G7 (Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Estados Unidos, Japón y Canadá) acordaron tomar medidas activas para estabilizar el mercado energético en el mundo, aunque por el momento informaron que no utilizarán las reservas estratégicas de petróleo almacenadas para ser utilizadas durante momentos de crisis.
Vaca Muerta y divisas
Para las petroleras de Vaca Muerta, si la suba del precio del petróleo se estabiliza en los próximos meses podría significar un ingreso adicional enorme de dólares por el aumento de las exportaciones.
Implicaría, entre otras cosas, que las compañías cuenten con un flujo de caja mayor al esperado para este año y podrían incrementar las inversiones para acelerar el desarrollo de los proyectos de petróleo y gas. Un mayor flujo de caja podría ser clave en un escenario de precios altos y sostenidos en el tiempo, ya que las petroleras en Vaca Muerta no financian los proyectos de producción en el exterior porque las tasas interés de la Argentina todavía son muy elevadas, al igual que el riesgo país y los controles cambiarios.
Otro efecto de los precios del petróleo en niveles histórico durante 2026 tiene que ver con el ingreso de divisas. Si el barril se mantiene en alrededor de los 100 dólares, la balanza comercial energética, que en 2025 fue superavitaria en US$ 7.815 millones, ahora podría generar un saldo de alrededor de US$ 12.300 millones, según las nuevas estimaciones que realizó la consultora Aleph Energy, dirigida por Daniel Dreizzen.
En el gobierno están mirando de cerca este número, que implicaría más de la mitad de los US$ 21.400 millones que tuvo de saldo el complejo sojero el año pasado. Si los precios altos del petróleo se mantienen, por cada un dólar adicional que aumenta el barril Brent, la balanza comercial energética en el país mejora US$ 125 millones.
