Uber compra Delivery Hero por US$14.800 millones y se queda con PedidosYa

La operación la reposiciona en el mercado argentino, donde había abandonado el negocio de reparto y volvió este año. El sector profundiza un proceso de concentración global que también reabre el debate sobre la competencia y las condiciones laborales de los trabajadores de plataformas.

16 de julio, 2026 | 19.36

Uber dio un paso decisivo en la consolidación del negocio mundial del reparto a domicilio al acordar la compra de la alemana Delivery Hero por 14.800 millones de dólares. La operación, la más importante realizada por la compañía estadounidense desde su creación, le permitirá controlar PedidosYa, la plataforma líder del mercado argentino de delivery desde hace más de una década y una de las principales empresas del sector en América Latina.

La adquisición también modifica el escenario competitivo en la Argentina. Uber había ingresado al negocio del reparto en 2018, aunque dos años después decidió retirarse del país. Recién en marzo de este año volvió a ofrecer el servicio, inicialmente en Córdoba y con planes de expansión hacia otras ciudades. Con la compra de Delivery Hero, la empresa ya no necesita construir desde cero una red de comercios, repartidores y usuarios: pasa a controlar directamente a la compañía con mayor participación del mercado.

La operación todavía deberá superar revisiones regulatorias en decenas de países, pero representa un nuevo capítulo en el proceso de concentración que atraviesa la economía de plataformas desde el final de la pandemia. El crecimiento explosivo que experimentó el delivery durante los años de aislamiento dio paso a un mercado con menores tasas de expansión, mayor competencia por la rentabilidad y un endurecimiento de los controles regulatorios sobre las condiciones laborales de los repartidores.

Según informaron ambas compañías en un comunicado conjunto, la empresa resultante operará en 99 países y proyecta un volumen bruto de mercancías (GMV) de 236.000 millones de dólares para 2025. Esa cifra la ubicará apenas por debajo de la china Meituan, considerada el mayor actor mundial del sector.

Para Uber, la compra implica ampliar de manera significativa su presencia internacional. La compañía pasará de operar en unos 50 mercados de reparto a tener presencia en 99 países, incorporando alrededor de 60 millones de usuarios activos mensuales y fortaleciendo su posición en regiones donde hasta ahora tenía una participación limitada, especialmente en América Latina, Asia y Medio Oriente.

El director ejecutivo de Uber, Dara Khosrowshahi, sintetizó el objetivo de la operación al señalar que "juntos, casi duplicaremos el número de mercados en los que ofrecemos servicios tanto de movilidad como de reparto". La estrategia busca integrar dos negocios que la empresa considera complementarios: el transporte de pasajeros y la logística urbana de última milla.

En la Argentina, el movimiento adquiere una relevancia adicional. Delivery Hero desembarcó en el país en 2014 cuando adquirió la uruguaya PedidosYa. Desde entonces, la plataforma consolidó un liderazgo sostenido en el reparto de comidas y posteriormente amplió su actividad hacia supermercados, farmacias, envíos de paquetería y otros servicios de proximidad.

Mientras tanto, Uber Transitó un recorrido diferente. Después de consolidarse como una de las principales aplicaciones de transporte de pasajeros, intentó competir en el negocio del delivery, pero abandonó esa estrategia local en 2020. Su regreso, anunciado este año, aparecía como un nuevo intento por recuperar terreno frente a competidores ya consolidados. La compra de Delivery Hero modifica completamente ese escenario.

La integración también abre interrogantes sobre el futuro de la competencia en el mercado argentino. Si bien la operación todavía deberá recibir la aprobación de los organismos de defensa de la competencia en distintas jurisdicciones, el hecho de que la principal plataforma de reparto quede bajo el control de uno de los mayores operadores mundiales de movilidad profundiza un proceso de concentración que viene acelerándose en toda la economía digital.

Durante los últimos años, las grandes empresas del sector dejaron de competir exclusivamente por el crecimiento de usuarios para concentrarse en ganar escala y mejorar rentabilidad. Ese cambio de estrategia derivó en una sucesión de fusiones y adquisiciones que modificaron el mapa global del delivery.

Uber compró Postmates en Estados Unidos; DoorDash absorbió primero a Wolt y luego a Deliveroo; Just Eat se fusionó con Takeaway.com y adquirió Grubhub; mientras que Delivery Hero construyó buena parte de su expansión mediante la compra de compañías como Glovo y Foodpanda. La adquisición anunciada ahora consolida a Uber y DoorDash como los principales jugadores internacionales fuera de China.

El analista Adam Ballantyne, de Cambiar Investors, sostuvo que la operación permitirá a Uber fortalecer su presencia en regiones donde históricamente encontraba mayores dificultades para competir con operadores locales. Esa expansión resulta especialmente relevante en mercados emergentes, donde el negocio del reparto todavía conserva potencial de crecimiento.

La compra también responde a una lógica financiera. Uber ofreció 41,50 euros por acción, una cifra que representa una prima del 34% respecto del precio promedio de los últimos tres meses y un valor superior al registrado antes de que trascendieran las negociaciones entre ambas compañías. Además, Uber ya era accionista de Delivery Hero antes de lanzar la oferta definitiva. Ahora busca quedarse con el control total de la empresa, una operación que sólo podrá concretarse si consigue la aceptación de al menos el 50% más una acción del capital.

Para facilitar la aprobación regulatoria, Delivery Hero acordó desprenderse previamente de sus operaciones en 14 mercados, que serán adquiridas por la firma estadounidense SSW Partners por unos 1.400 millones de euros. A eso se suma la decisión de Prosus, principal accionista con cerca del 17% del capital, de vender su participación, reduciendo la posibilidad de que aparezcan ofertas competidoras.

La presidenta del Consejo de Supervisión de Delivery Hero, Kristin Skogen Lund, defendió la operación al afirmar que "unir fuerzas ahora con un socio sólido es la decisión acertada para que Delivery Hero garantice de la mejor manera posible su competitividad futura". La ejecutiva sostuvo que la escala se convirtió en un factor determinante dentro de una industria cada vez más concentrada.