El sistema de obras sociales atraviesa una situación crítica marcada por una creciente brecha entre ingresos y costos. Según un informe de la CGT, la recaudación por afiliado se ubica muy por debajo del valor necesario para cubrir el Programa Médico Obligatorio (PMO), lo que pone en riesgo la sostenibilidad del sistema de salud y la calidad de las prestaciones.
El principal problema que enfrentan las obras sociales es el desfasaje entre lo que recaudan y lo que deben gastar para garantizar la cobertura básica. Actualmente, el ingreso promedio del sistema es de $ 67.525 por afiliado, mientras que el costo del PMO ronda los $85.000 per cápita.
Esta diferencia implica una brecha cercana al 25%, que deja a la mayoría de las entidades en una situación financiera delicada. De hecho, el informe advierte que más de 11 millones de beneficiarios (78,5% del total) pertenecen a obras sociales que no logran cubrir ese costo mínimo.
Menos ingresos, más costos en salud
El deterioro del sistema no se explica solo por la brecha estructural. La CGT señala que los recursos de las obras sociales dependen en gran medida de los salarios, que acumulan una pérdida de poder adquisitivo cercana al 30%.
En paralelo, los costos del sistema de salud —prestaciones médicas, medicamentos e insumos— crecen por encima de la inflación general, profundizando el desequilibrio. Como consecuencia, muchas entidades necesitan asistencia directa de los sindicatos para evitar caer en cesación de pagos, mientras que se deteriora la cadena de pagos con prestadores.
Impacto en la calidad de la atención
El informe advierte que la crisis ya tiene efectos concretos sobre el funcionamiento del sistema de salud. Entre los principales problemas se destacan:
- Aumento en los tiempos de espera para acceder a prestaciones
- Deterioro en la calidad de la atención médica
- Conflictos con prestadores por atrasos en los pagos
Además, se registra una fuerte caída en el acceso a medicamentos. Entre 2018 y 2023, la capacidad de compra de fármacos se redujo en promedio un 49%, tendencia que continúa en la actualidad.
Monotributistas y jubilados: mayor presión sobre el sistema
Otro de los factores que agravan la situación es el ingreso de afiliados con aportes bajos en relación al costo de cobertura. En el caso de los monotributistas, el aporte ronda los $ 20.000, muy por debajo del costo del PMO, lo que genera un desbalance significativo. Algo similar ocurre con los jubilados: el sistema recibe transferencias de aproximadamente $ 48.269 por afiliado, lejos de los recursos que se necesitarían para cubrir sus prestaciones.
El diagnóstico de la CGT es contundente: algunas obras sociales ya fueron dadas de baja, otras están en crisis y varias fueron intervenidas, lo que refleja el nivel de deterioro del sistema. En este contexto, la combinación de ingresos insuficientes, aumento de costos y mayor demanda de servicios configura un escenario de crisis estructural para las obras sociales, con impacto directo en el acceso a la salud de millones de trabajadores.
