El precio de los alimentos se incrementó 0,5% en la segunda semana de abril y se aceleró fuertemente respecto al inicio del mes. Una vez más, la carne motorizó la suba al dispararse más de 1% en apenas siete días y no detiene su rally alcista desde que arrancó el año.
La inflación en alimentos registró una nueva aceleración en la segunda semana de abril, con subas destacadas en productos básicos y un fuerte incremento en la carne. El relevamiento de la consultora LCG advirtió que luego de la baja promedio de 0,4% de la primera semana, ahora se recalentaron los precios.
Aumentos en alimentos: presión renovada sobre el consumo
Durante la segunda semana de abril, los precios de los alimentos mostraron un repunte significativo, consolidando una tendencia que ya se había insinuado en las semanas previas.
Cuáles fueron los principales aumentos de la semana
- Carnes: 1,5%
- Condimentos y otros productos alimenticios: 1,2%
- Productos lácteos y huevos: 0,6%
- Productos de panificación,c ereales y pastas: 0,2%
- Verduras: 0,1%
- Bebidas e infusiones para consumir en el hogar: 0,1%
- Aceites: 0%
- Comidas listas para llevar: -0,3%
- Azúcar, miel, dulces y cacao: -1,2%
- Frutas: -1,9%
La carne, protagonista de las subas
Dentro del rubro alimentos, la carne volvió a destacarse como uno de los principales motores de la inflación. Los cortes vacunos registraron aumentos muy por encima del promedio, consolidando su rol como uno de los productos más sensibles dentro de la canasta básica.
Este comportamiento no es nuevo, pero sí relevante por su impacto: la carne tiene un peso significativo en el consumo de los hogares y la canasta medida por el Indec, por lo que cualquier variación en sus precios repercute de manera directa en el índice general.
MÁS INFO
Inflación persistente tras el mal dato de marzo
Otro relevamiento privado también alertó sobre lo sucedido en la segunda semana de abril. De acuerdo con un informe de la consultora Eco Go, algunos rubros exhibieron subas relevantes, mientras que otros contribuyeron a amortiguar la tendencia general. La dinámica heterogénea evidencia tanto factores estacionales como arrastres de semanas anteriores que siguen presionando sobre el consumo.
En ese período, los precios de alimentos y bebidas avanzaron un 0,3%, lo que marca una desaceleración frente a semanas previas. Sin embargo, este promedio no refleja de manera uniforme el comportamiento de los distintos productos en la vida cotidiana.
En las últimas cuatro semanas, el incremento acumulado alcanza el 1,7%, mientras que la proyección mensual para el rubro alimentos se ubica entre el 1,7% y el 1,8%. En tanto, la inflación general de abril se perfila en torno al 2,3%, según estimaciones preliminares.
Más allá del promedio, se destacaron subas específicas en distintos rubros. Entre ellas, el servicio de cable aumentó 5,6%, la limpieza de ropa un 1% y los automotores un 0,5%.
En el caso de los alimentos, los aumentos también fueron selectivos. La papa lideró las subas con un alza del 5,9%, seguida por aceites y grasas, que registraron un incremento del 1,4%. Por su parte, el conjunto de verduras mostró una suba promedio del 1,8%.
El nuevo salto en los precios de alimentos se da en medio de una crisis económica que sigue afectando el poder de compra. La combinación de ingresos rezagados e inflación sostenida genera un deterioro progresivo en el consumo, especialmente en bienes esenciales.
