¿Hacia una economía tokenizada? Lo que el boom de pagos digitales en Argentina revela sobre el futuro de las transacciones

La adopción masiva de pagos digitales en Argentina aceleró cambios profundos en la infraestructura financiera. En ese contexto, la tokenización aparece como una tecnología clave para mejorar seguridad, interoperabilidad y eficiencia en las transacciones digitales.

26 de junio, 2026 | 13.14

Argentina procesó 68.4 millones de transferencias de pago en un solo mes a mediados de 2025, según datos del Banco Central. Casi el 98 por ciento de esas operaciones se iniciaron a través de códigos QR interoperables, con 78 billeteras digitales y 48 aceptadores conectados al sistema. En agosto de 2025, el BCRA extendió la interoperabilidad QR a tarjetas de crédito y débito, y por primera vez habilitó a los comercios a aceptar pagos en dólares a través de la misma infraestructura.

Ese ritmo de adopción no es casualidad. En un país donde la inflación superó el 117 por ciento en 2024 y la brecha cambiaria entre el dólar oficial y el paralelo llegó a superar el 170 por ciento en su pico, las herramientas de pago digital se convirtieron en una necesidad práctica, no en una comodidad. A medida que las condiciones macroeconómicas se estabilizan - la inflación interanual bajó a alrededor del 32 por ciento a principios de 2026 y la brecha cambiaria prácticamente desapareció - la infraestructura construida durante la crisis se está volviendo permanente.

Es en este contexto donde la tokenización, como concepto y como tecnología, se vuelve directamente relevante.

Qué significa la tokenización en los pagos

La tokenización en el ámbito de pagos se refiere al reemplazo de datos sensibles de una transacción - como un número de tarjeta o un identificador de cuenta bancaria - por un token digital único que no tiene valor explotable si es interceptado. La tecnología fue adoptada a gran escala por las principales redes de tarjetas. Visa reportó que su red procesó más de 12,600 millones de transacciones Visa Direct en el año fiscal 2025, un incremento del 27 por ciento, mientras que Mastercard integró la tokenización en su infraestructura de prevención de fraude, señalando una duplicación en las tasas de detección de tarjetas comprometidas.

Más allá de la seguridad de tarjetas, la tokenización se está expandiendo hacia nuevas áreas: depósitos bancarios tokenizados, liquidación tokenizada de valores y credenciales de pago tokenizadas que pueden moverse entre diferentes plataformas y jurisdicciones. El principio es consistente en todas estas aplicaciones - representar valor o identidad en un formato digital que es más seguro, más portable y más programable que el instrumento original.

Zoran Radovanovic, CEO de Breinrock, una empresa global de pagos, describe el cambio como estructural más que especulativo. "La tokenización no se trata de reemplazar las finanzas tradicionales. Se trata de hacer que la infraestructura que está debajo sea más confiable. Cuando un token de pago elimina la necesidad de exponer los datos bancarios de un cliente en cada etapa de una transacción, todo el proceso se vuelve más seguro y más eficiente."

Por qué la tendencia se está acelerando

Varias fuerzas están empujando la tokenización más profundamente en la infraestructura de pagos. Los marcos regulatorios están poniéndose al día: el Reglamento de Mercados en Criptoactivos de la UE, que entró en vigor en enero de 2025, establece un régimen de licencias para instrumentos de pago tokenizados en todo el mercado único. En Emiratos Árabes Unidos, la regulación de servicios de tokens de pago del banco central entró en plena vigencia a mediados de 2025, con los primeros tokens de pago denominados en dirhams licenciados antes de fin de ese año.

Al mismo tiempo, la demanda práctica de las empresas está aumentando. Las compañías que gestionan pagos transfronterizos, liquidación en múltiples monedas y flujos de cumplimiento complejos se benefician de sistemas donde las credenciales de pago, la verificación de identidad y los datos de transacciones pueden manejarse en forma tokenizada - reduciendo la intervención manual, bajando la exposición al fraude y simplificando la conciliación.

"La pregunta ya no es si la tokenización va a ser estándar en los pagos," agrega Radovanovic. "La pregunta es qué tan rápido se adapta la infraestructura. Para las empresas que operan en múltiples jurisdicciones, los flujos de pago tokenizados reducen la cantidad de puntos donde se expone información sensible. Eso importa cuando estás procesando transacciones en distintos entornos regulatorios."

Argentina como campo de pruebas

El ecosistema de pagos digitales de Argentina evolucionó bajo condiciones que pocos mercados experimentaron de manera simultánea: inflación alta, controles cambiarios, crecimiento acelerado del sector fintech y una población que adoptó billeteras digitales a gran escala por necesidad operativa.

El país tiene hoy 939 empresas fintech activas, según la Cámara Argentina de Fintech, que emplean a más de 36,800 personas. La facturación del comercio electrónico alcanzó los 22 billones de pesos en 2024, un incremento del 181 por ciento interanual. El marco de interoperabilidad QR del Banco Central conectó a la mayoría de las billeteras digitales del país en una sola red de pagos, y la extensión a transacciones en dólares agrega otra dimensión a cómo se está usando la infraestructura de pagos digitales.

En ese contexto, la tokenización no es un concepto abstracto. Es una capa práctica que se ubica entre el usuario y la infraestructura cada vez más compleja que hay debajo - asegurando las transacciones, simplificando los flujos transfronterizos y permitiendo que los sistemas de pago operen entre monedas y plataformas sin exponer los datos financieros subyacentes en cada paso.

Infraestructura por encima de la especulación

La trayectoria más amplia de los pagos globales es consistente con lo que está sucediendo en Argentina a un ritmo acelerado. Los proveedores de pagos están construyendo sistemas donde credenciales tokenizadas reemplazan datos financieros sin procesar, donde la interoperabilidad entre billeteras y redes de pago se está expandiendo, y donde la regulación está formalizando el uso de instrumentos de pago digitales.

"Lo que estamos viendo no es una tendencia tecnológica. Es un cambio de infraestructura," dice Radovanovic. "Las empresas y los países que construyan infraestructura de pagos tokenizada ahora van a tener una ventaja estructural en cómo manejan el comercio transfronterizo, el cumplimiento y la seguridad de sus clientes durante la próxima década."

Si la economía global va a ser completamente tokenizada es una pregunta que sigue abierta. Pero la dirección - en regulación, en tecnología y en demanda empresarial - sugiere que los pagos tokenizados se están convirtiendo en una característica permanente de la infraestructura financiera, más que en un experimento en sus márgenes.

La información de esta nota es de carácter general y no constituye asesoramiento financiero, legal, tecnológico ni recomendación de uso de productos financieros. Las regulaciones, condiciones de mercado y servicios de pago pueden variar según jurisdicción, entidad y normativa vigente.