Aunque los expertos la habían descartado como un equipo sin opciones, Sudáfrica convirtió su rabia en combustible y se clasificó por primera vez para las eliminatorias del Mundial tras imponerse por 1-0 a Corea del Sur el miércoles por la noche.
Tras una actuación desastrosa en el debut ante México en el Estadio Azteca y gracias a un penal fortuito que les valió un punto contra la República Checa en su segundo encuentro en Atlanta, una alineación renovada y más ofensiva se aupó al segundo puesto del Grupo A gracias a la victoria sobre Corea del Sur en Monterrey.
"Este equipo estaba sometido a una presión inmensa, no solo dentro del campo, sino también fuera, y los jugadores dieron la talla cuando estábamos entre la espada y la pared", afirmó el capitán Ronwen Williams.
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"Cuando vi las publicaciones en las que se pronosticaban los posibles equipos que pasarían a la fase de grupos y a nosotros no nos daban ninguna oportunidad, eso nos dio fuerzas, saber que todo el mundo estaba en nuestra contra", agregó.
"Lo usamos como motivación y energía para luchar. Y la lucha que demostraron los chicos (…) fue increíble", afirmó.
Es la primera vez en cuatro intentos que superan la fase de grupos. En 2010, cuando el Mundial se celebró en Sudáfrica, sufrieron la humillación de ser la primera nación anfitriona en quedar eliminada en la primera ronda.
"Creo que jugamos un muy buen partido tácticamente", afirmó el seleccionador Hugo Broos. "Todos hicieron su trabajo. La diferencia entre este partido y el anterior (contra los checos) fue que, cuando teníamos el balón, éramos muy peligrosos, y eso fue muy importante".
"Teníamos jugadores muy rápidos sobre el terreno de juego y los utilizamos a todos, encontrando los espacios", indicó.
No obstante, la falta de acierto ante el arco siempre ha sido el sello distintivo del fútbol sudafricano, y no fue hasta el minuto 65 cuando lograron romper el empate.
"Tuvimos algunas ocasiones en la primera parte y les dije a los jugadores en el descanso que siguieran creyendo. Estoy muy orgulloso de la actuación de mi equipo", declaró el seleccionador belga de 74 años, que se retirará tras el torneo.
El goleador Thapelo Maseko, a quien su club sudafricano, el Mamelodi Sundowns, cedió en enero al no poder entrar en la plantilla, se ha convertido en un héroe nacional.
"Me parece un sueño. Fallé algunos goles, desperdicié algunas ocasiones. Pero al final pude ayudar al equipo. Nos impusimos, y eso es lo único que importa", declaró el jugador de 22 años.
(Editado en español por Carlos Serrano)
