Los precios internacionales del petróleo registraron un nuevo incremento superior al 2%, tocando sus valores más altos en más de una semana. La escalada responde a la persistente interrupción en las rutas energéticas de Oriente Medio y al alejamiento de un posible acuerdo diplomático entre Estados Unidos e Irán, factores que volvieron a encender las alarmas sobre el abastecimiento global de crudo y derivados.
En los mercados de futuros, el barril de Brent sumaba 2,09 dólares (2,38%) para situarse en los 89,81 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) de referencia estadounidense ganaba 2,15 dólares (2,62%), cotizando a 84,28 dólares. Ambos referenciales acumulan una marcada tendencia alcista iniciada el lunes con subas del 5 %, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump contraatacara a los condicionamientos de Teherán exigiendo pretensiones propias para destrabar las negociaciones, pese a declarar más tarde que las fuerzas norteamericanas tomaron el control del paso marítimo y completaron el minado preventivo de la zona.
La incertidumbre entre los operadores se vio acentuada por los datos de tráfico marítimo. Según un reporte de la firma Barclays, las exportaciones netas de crudo y productos refinados que atraviesan la vía fluvial cayeron a un promedio de 3 millones de barriles diarios en la primera semana de agosto, en comparación con los 4,4 millones que transitaban semanas atrás. Asimismo, el tránsito directo por el estrecho se redujo a solo seis embarcaciones el lunes. Ante este escenario, analistas como Ole Hansen, del Saxo Bank, advirtieron que la ausencia de un camino claro hacia la reapertura total mantendrá una presión alcista persistente sobre el mercado energético internacional.
Con información de Reuters
