La UIA de Chaco alertó por el cierre de 900 empresas y pide la emergencia: "No encontramos el piso"

El presidente de la UIA provincial señaló que "no hay rebote y tampoco nuevos emprendimientos que compensan lo que se pierde". La actividad industrial registró en febrero una caída en torno al 3% interanual.

09 de abril, 2026 | 14.38

Desde la asunción de Javier Mileila industria manufacturera acumuló una caída cercana al 10% frente a 2023, el empleo formal anotó más de un semestre en retroceso y el sector industrial ya perdió en torno al 20% de su dotación de personal, el nivel más alto de toda la serie. En este panorama crítico, el presidente de la Unión Industrial (UIA) del Chaco, Aldo Kastón, advirtió sobre el agravamiento de la situación del sector en la provincia y aseguró que "no hay rebote y tampoco nuevos emprendimientos que compensan lo que se pierde"

Respecto del impacto en el empleo y el entramado industrial chaqueño, Kastón señaló que hasta octubre del año pasado cerraron unas 900 empresas y estimó que podrían sumarse al menos 300 más. “Algunas inversiones ayudan, pero no alcanza”, afirmó, al advertir que el deterioro ya afecta a múltiples dimensiones de la economía.

Uno de los principales factores detrás de la caída industrial es la debilidad del consumo. La pérdida de poder adquisitivo en un contexto de inflación alcista impacta directamente en la demanda de bienes, especialmente en los sectores de consumo durable y semidurable, que registraron en febrero caídas de hasta 32% interanual, según el informe del centro de estudios de la UIA.

A la debilidad del mercado interno se suma un contexto externo menos favorable. Las exportaciones industriales también mostraron señales de retroceso, con una caída del 2,6% en los envíos a Brasil, uno de los principales socios comerciales del país. En particular, la menor demanda de autos impactó en la producción local, evidenciando la dependencia de ciertos sectores respecto del mercado externo.

“Chaco no es una isla, la situación es la misma en todo el país”, sostuvo el titular de la entidad en la provincia en diálogo con El Resumen de Natagalá. En ese contexto, el dirigente empresarial informó que junto a representantes de diez provincias del norte impulsan un proyecto de emergencia industrial. “No encontramos el piso, seguimos en caída. La idea es lograr algún tipo de emergencia para sacarnos un poco la asfixia”, aseguró. 

Kastón también cuestionó la falta de respuestas del Gobierno nacional y apuntó contra la orientación de la política económica. “No hay ningún diálogo con la Presidencia. Creemos que el Gobierno tiene que tomar otras medidas porque no hay salida con esta forma de gobernar”, afirmó. El proyecto presentado en el Senado incluye, entre otros puntos, el freno a embargos y alivio fiscal para el sector productivo.

La industria se volvió a derrumbar en febrero y sigue en un tobogán

Según el informe del centro de estudios de la UIA, la actividad industrial registró en febrero una caída en torno al 3% interanual, mientras que en la comparación mensual mostró un retroceso del 0,8%. El dato confirmó una tendencia que se viene consolidando: la actividad económica industrial no despega, se mantiene en niveles similares al promedio de 2025, y alrededor de un 10% por debajo de los niveles de 2022 y 2023.

El deterioro no es homogéneo, pero afecta a buena parte del entramado productivo. Entre los sectores más comprometidos se destacan:

  • Producción automotriz: caída mensual del -8,1%
  • Acero: desplome del -11%
  • Metalmecánica: baja del -1,9%
  • Bebidas: caída del -5,2%

También la construcción continúa en niveles bajos. Aunque algunos indicadores muestran mejoras puntuales, el sector se mantiene hasta 20% por debajo de los niveles de 2022, evidenciando la debilidad estructural de la actividad económica. En paralelo, sectores como el textil, indumentaria y calzado registran caídas interanuales de dos dígitos, afectados por la menor demanda interna y la mayor competencia de importaciones.