La cooperativa láctea SanCor, que atravesaba un proceso concursal desde 2025, pidió su propia quiebra en un contexto de grave deterioro económico y una deuda que ronda los 120 millones de dólares. La presentación fue confirmada por el gremio Atilra y también por fuentes del gobierno de Santa Fe.
La empresa, con sede en Sunchales y durante décadas referente de la industria alimentaria argentina, había ingresado en concurso de acreedores en febrero del año pasado. Según trascendió, el pedido de quiebra fue realizado recientemente, aunque todavía no había sido incorporado formalmente al expediente judicial.
De acuerdo con información del proceso, la firma mantiene obligaciones con más de 1.500 acreedores verificados, en un escenario marcado por la caída de la producción y la pérdida de participación en el mercado.
Caída de la producción y conflictos internos
En los últimos años, la situación de SanCor se deterioró de forma sostenida. Su capacidad de procesamiento de leche se redujo drásticamente, pasando de alrededor de 4 millones de litros diarios a menos de 500.000.
En paralelo, la compañía avanzó en la venta de marcas y el cierre de plantas como parte de un intento por sostener su operatoria, aunque sin lograr revertir la crisis. Además, distintas decisiones empresariales y proyectos de financiamiento que no prosperaron marcaron el recorrido reciente de la cooperativa, sin conseguir frenar su deterioro.
Críticas sindicales y preocupación por los trabajadores
Desde la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera confirmaron el pedido de quiebra y cuestionaron con dureza la conducción de la empresa. “El estado de cesación de pagos, insolvencia y falta de capacidad patrimonial ya estaba probado en la causa”, señalaron desde el sindicato, al tiempo que consideraron que la decisión llega tarde y no modifica la situación de fondo.
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En esa línea, calificaron el pedido como un gesto que “no cambia nada” frente a un escenario que, según sostienen, ya era evidente. El gremio también alertó sobre la situación de los trabajadores y aseguró que la empresa se sostuvo en los últimos meses con recursos que les pertenecen. Según indicaron, SanCor mantiene una deuda equivalente a ocho meses de salarios, además de aguinaldos impagos.
De esta manera, el caso de SanCor suma un nuevo capítulo a una crisis prolongada que pone en riesgo tanto la continuidad de la empresa como la situación laboral de cientos de trabajadores.
