Advierten que los salarios volvieron a caer en marzo y se profundiza la caída del poder adquisitivo

El promedio de los salarios de convenio relevados por CEPA anticipa una caída del salario real de los trabajadores argentinos para marzo, ubicándose 5,2% por debajo de noviembre de 2023.

08 de abril, 2026 | 16.44

Los salarios habrían caído en marzo frente a la inflación, de acuerdo a cifras del CEPA, lo cual marca la continuación del sendero de destrucción del poder adquisitivo. Con Javier Milei en la presidencia, las remuneraciones de los trabajadores están más de 5% por debajo de noviembre de 2023.

El promedio de los salarios de convenio relevados por CEPA anticipa una caída del salario real de los trabajadores argentinos para marzo, ubicándose 5,2% por debajo de noviembre de 2023. De mantenerse el diferencial observado en diciembre de 2025, la proyección del salario registrado del sector privado (SIPA), elaborada en base a la evolución del salario de convenio, quedaría apenas 0,9% por encima del mismo nivel.

Sin embargo, al utilizar el IPC ajustado según la ENGHo 2017/2018, que refleja mejor la canasta de consumo real de los hogares argentinos, la pérdida de poder adquisitivo en marzo 2026 es significativamente mayor:

  • Los salarios de convenio (CCT) caen 15% respecto a noviembre de 2023.
  • El promedio de los salarios registrados del sector privado se ubicaría 9,5% por debajo del mismo período.

Estos datos confirman la profundización de la tendencia descendente del salario real para el conjunto de los trabajadores registrados.

A fines de 2025, casi el 80% de los trabajadores formales no alcanzaba la canasta básica

Hacia el cierre de 2025, cerca de ocho de cada diez trabajadores registrados no lograban reunir ingresos suficientes para cubrir el costo de la canasta básica de un hogar tipo. Así lo informó el Indec, en un dato que contrasta con los registros oficiales que mostraban una supuesta reducción de la pobreza durante el mismo período, cifras que generaron cuestionamientos por su metodología.

El panorama deja en evidencia una problemática estructural: la brecha entre los ingresos y el costo de vida. En diciembre, la canasta básica total superó los $1.308.713, mientras que una gran parte de los asalariados —incluso con empleo formal— quedó por debajo de ese nivel.

Si bien los salarios mostraron cierta recuperación en términos nominales, el poder adquisitivo continúa deteriorado. En la práctica, la mayoría de los ingresos no logra acompañar el ritmo de la inflación, lo que acentúa la dificultad para cubrir necesidades básicas. Esta situación se vuelve más evidente al analizar la distribución del ingreso, donde las diferencias entre los distintos sectores son marcadas.

La brecha salarial, en detalle

El informe del Indec muestra una fuerte desigualdad al observar los ingresos promedio por decil entre los trabajadores formales:

  • Decil 1 (10% con menores ingresos): alrededor de $140.000
  • Decil 2: cerca de $340.000
  • Decil 3: en torno a $500.000
  • Decil 4: aproximadamente $600.000
  • Decil 5: cerca de $800.000
  • Decil 6: alrededor de $900.000
  • Decil 7: cerca de $1.000.000
  • Decil 8: en torno a $1.300.000
  • Decil 9: alrededor de $1.700.000
  • Decil 10 (10% con mayores ingresos): supera los $3.000.000

Estos datos reflejan una estructura social profundamente desigual, donde solo los sectores de mayores ingresos logran superar con claridad el umbral de pobreza, mientras que la mayoría de los trabajadores permanece por debajo o muy cerca de ese límite.