La política económica de ajuste y apertura indiscriminada de importaciones impulsada por el gobierno de Javier Milei se cobró una nueva víctima en el sector industrial. La empresa de capitales brasileños Dass, dedicada a la fabricación de calzado deportivo para marcas de primera línea como Nike y Adidas, anunció el cierre definitivo de su planta en Eldorado, Misiones, para el próximo 17 de julio. La medida dejará en la calle a los últimos 150 trabajadores que aún sostenían la producción en un contexto de asfixia financiera y caída vertical del consumo.
Desde el sindicato del calzado indicaron a El Destape que la empresa confirmó a los trabajadores el cierre definitivo el lunes por la tarde. Este desenlace no es un hecho aislado, sino el capítulo final de un proceso de desmantelamiento que se aceleró de forma drástica en los últimos dos años.
Bajo la actual gestión libertaria, la firma ya había bajado las persianas de su planta en Coronel Suárez a comienzos de 2025, donde al asumir Milei revistaban 700 empleados. Tras un intento fallido de sostener las operaciones con la mitad del personal, la falta de rumbo económico terminó por liquidar esa unidad productiva, dejando a 350 familias sin sustento.
Apertura de importaciones y caída del consumo
El derrotero de Dass en Argentina permite trazar una radiografía de las crisis recurrentes que azotan a la manufactura local. La planta de Eldorado, que comenzó a operar en 2007 con solo ocho trabajadores, alcanzó su apogeo en 2015, cuando empleaba a 1.500 personas y fabricaba 22.000 pares de zapatillas diarios en tres turnos.
Sin embargo, la gestión de Mauricio Macri inició una primera etapa de declive que redujo la producción a un tercio. Aunque en 2021 se registró una breve recuperación con nuevas inversiones en líneas de ensamble, el modelo actual terminó por asestar el golpe de gracia.
Los datos reflejan la magnitud del colapso bajo la administración actual:
- Puestos de trabajo perdidos: la firma redujo casi mil puestos laborales en los últimos dos años entre cierres y despidos.
- Planta Coronel Suárez: tenía 700 empleados en diciembre de 2023; cerró definitivamente en 2025 tras una tanda previa de despidos.
- Planta Eldorado: de los 550 trabajadores que tenía hace dos años y medio, pasó a 230 en mayo de 2026, hasta llegar a los 150 actuales que serán cesanteados en julio.
- Producción: la caída de la demanda y la competencia de productos extranjeros pulverizaron los niveles de actividad que alguna vez convirtieron a la fábrica en un polo regional.
El cierre de Dass en Misiones no solo representa la pérdida de empleos directos, sino que simboliza la vulnerabilidad de una industria nacional que no encuentra lugar en un esquema económico que prioriza la renta financiera y la importación sobre el trabajo argentino. Mientras el Gobierno celebra sus indicadores macroeconómicos, en el interior del país el silencio de las máquinas anuncia un invierno crudo para la clase trabajadora.
