El impacto de la reforma laboral de Milei en las vacaciones de invierno

La nueva Ley 27.802 permite fraccionar las vacaciones y tomarlas fuera del verano. ¿Qué deben saber empresas y trabajadores para planificar el descanso en julio?

07 de julio, 2026 | 20.48

Con la llegada del frío y el receso escolar a la vuelta de la esquina, miles de argentinos ya piensan en sus vacaciones de invierno para julio. Destinos como Bariloche, Villa La Angostura o las sierras cordobesas suelen ser los favoritos para quienes buscan un descanso diferente. Si bien la legislación argentina históricamente concentró el período sugerido de descanso entre octubre y abril, la reciente reforma laboral abrió nuevas puertas para quienes prefieren el receso invernal.

Este escenario cambió en 2026 con la Reforma Laboral impulsada por el presidente Javier Milei, que se concretó a través de la Ley 27.802 y el Decreto 137/2026 promulgado el 6 de marzo. Entre más de 50 artículos modificados, el que más impacta en la planificación del descanso es el artículo 154, que ahora permite que empleadores y trabajadores acuerden fraccionar las vacaciones anuales y tomarlas fuera del tradicional período de verano.

Antes de esta reforma, la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) establecía que las vacaciones debían otorgarse entre el 1.° de octubre y el 30 de abril del año siguiente, con una notificación previa de al menos 45 días. El goce de las vacaciones era continuo y el fraccionamiento no estaba expresamente autorizado, aunque en la práctica algunas empresas y convenios colectivos lo aceptaban.

La nueva norma introduce tres cambios claves: primero, el fraccionamiento queda habilitado legalmente, siempre que cada tramo sea de al menos siete días corridos. Por ejemplo, un trabajador con 14 días podrá dividirlos en dos períodos, como julio y enero, y otro con 21 días podrá repartirlos en tres tramos.

En segundo lugar, se permite que, de mutuo acuerdo, las vacaciones se tomen fuera del período legal del 1° de octubre al 30 de abril, lo que significa que el descanso en invierno tiene ahora respaldo explícito en la ley. Por último, se redujo el plazo de notificación para el inicio de las vacaciones de 45 a 30 días, agilizando la planificación tanto para empleadores como para empleados.

La flexibilización tiene límites para preservar el tradicional descanso en verano.

Sin embargo, la flexibilización tiene límites para preservar el tradicional descanso en verano. La ley establece que cada trabajador debe poder gozar de vacaciones en la temporada estival al menos una vez cada tres años, garantizando así que el derecho histórico se mantenga.

Con las vacaciones de invierno a poco más de un mes, los empleadores deben notificar por escrito a sus empleados con 30 días de anticipación si el descanso comienza el 7 de julio, por ejemplo, antes del 7 de junio. Aunque la ley permite tomar vacaciones fuera del período legal, esto debe pactarse entre las partes y no puede ser decidido unilateralmente por el trabajador.

El impacto de la reforma laboral

Para las empresas, esta reforma implica una gestión más eficiente del personal, ya que pueden distribuir mejor los descansos según la demanda estacional y evitar concentrar ausencias en verano. Para los trabajadores, representa una mayor libertad para elegir cuándo descansar, siempre que exista un acuerdo con el empleador.

Más allá de las vacaciones, la Ley 27.802 también introduce modificaciones en indemnizaciones, banco de horas, estructura sindical y registración laboral, pero para quienes están planificando sus días libres en julio, el cambio más inmediato y palpable es la nueva posibilidad de distribuir y elegir cuándo disfrutar el descanso anual.