El Banco Central decidió bajar 5 puntos los encajes bancarios a partir de abril, para que haya más dinero circulando y capacidad prestable por parte de los bancos.
El Directorio del BCRA dispuso no prorrogar la norma que había establecido un incremento transitorio de 5 puntos porcentuales de encajes en bonos. Los encajes estaban en su nivel más alto de los últimos 30 años.
Los encajes bancarios son un porcentaje de los depósitos en pesos o dólares que los bancos deben mantener inmovilizados en el Central. Cada vez que un cliente hace un depósito, bajo cualquier instrumento, el banco transfiere parte de esos fondos a una cuenta en el BCRA en el que quedan inmovilizados o “encajados”.
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Su objetivo es garantizar fondos suficientes ante eventuales retiros masivos y opera como herramienta de política monetaria, ya que su modificación afecta directamente la cantidad de dinero circulante, con un impacto directo sobre la inflación.
A partir del 1 de abril se relajará el esquema monetario con la intención de acelerar el proceso de remonetización que intenta el Gobierno, para poner en marcha la reactivación de la economía. La medida se adopta en medio del duro momento recesivo que atraviesan algunos sectores económicos, como la industria y las pymes.
La reducción de encajes a partir de abril afectará a todo tipo de depósitos en pesos, como cuentas corrientes, cajas de ahorro, cauciones y los fondos de money market, aquellos que usan las billeteras virtuales (y algunos bancos) para remunerar los saldos de sus clientes.
Un funcionario de Caputo negó la crisis del consumo: "Son historias particulares"
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, rechazó la idea de una crisis de consumo en la economía local y reconoció que la inflación de marzo será alta, pero afirmó que a partir de abril registrará una fuerte baja. En declaraciones televisivas al canal A24, el funcionario sostuvo: “No creo que haya mucha gente que esté peor” y agregó que, al contrario, “hay mucha gente a la que le está yendo mucho mejor en poco tiempo”. Ante las advertencias de empresarios y comerciantes sobre una caída pronunciada del consumo, Furiase relativizó esas visiones al afirmar: “Son historias particulares. No se cuenta la otra cara de la moneda”.
En ese sentido, el funcionario aseguró que “el PBI creció 10,3% desde 2023, el consumo privado está en niveles récord, pero hay un cambio porque se compran bienes durables como, autos, casas, electrodomésticos o se hacen viajes”. En ese sentido, sostuvo que “hubo recuperación del crédito que apuntala el consumo de durables”.
Sin embargo, lo cierto es que el consumo medido en el PBI incluye tanto bienes de consumo masivo como gasto familiar en alquileres o tarifas como los servicios de luz, gas, agua o transporte, por lo que no indica el poder adquisitivo del bolsillo. Además, el secretario de Finanzas no tuvo en cuenta signos de deterioro en el consumo de bienes durables y en créditos personales, hipotecarios, prendarios que comenzaron a verse en el último trimestre de 2025.
Con información de Noticias Argentinas
