El precio del gas envasado volvió a golpear el bolsillo de miles de familias de la provincia de Jujuy. Esta semana se registró un nuevo incremento en el valor de las garrafas: los envases de 10 kilos pasaron a costar $25.000. El ajuste del 4,16% representa el segundo aumento en menos de un mes.
El aumento impacta de lleno en los hogares que dependen del gas envasado para cocinar, calefaccionarse o calentar agua, sobre todo en sectores donde no existe red de gas natural. El incremento llega en plena temporada de bajas temperaturas, cuando crece la demanda de gas envasado en distintos puntos del país.
Comercios y distribuidores comenzaron a actualizar los precios durante los últimos días y advirtieron que los valores podrían variar según la zona y el costo del traslado. En provincias del norte argentino, muchas familias recurren a este sistema como única alternativa para afrontar el invierno.
La garrafa de 10 kilos se mantiene como la opción más buscada por los usuarios, aunque el salto de precio comenzó a generar cambios en los hábitos de consumo. En algunos casos, familias optan por reducir el uso diario para intentar extender la duración del envase. También se esperan otros valores para otros formatos: según detalló el medio Todo Jujuy, la garrafa de 15 kilos rondará los $38.000, mientras que la de 45 kilos ya supera los $100.000.
Esta asfixia económica no es un hecho aislado, sino que se suma a un malestar generalizado por el costo de la vida en la provincia que gobierna Carlos Sadir. La falta de infraestructura de gas natural obliga a los hogares a depender de una red eléctrica que, lejos de ser una solución alternativa confiable, suma una carga financiera extra mediante tarifas elevadas.
MÁS INFO
Los vecinos de la localidad de San Pedro de Jujuy alzan la voz por no poder afrontar los precios desorbitantes de las tarifas de energía eléctrica que dispone la Empresa Jujeña de Energía (EJESA). Marcelo Pastore, vecino de la localidad, señaló que la queja principal se centra en fallas constantes, además de subas y bajas de tensión que dañan electrodomésticos.
Mientras un concejal impulsa un proyecto para eliminar tasas de la boleta de luz, tratando de reducir los costos de los usuarios, Pastore confirmó en declaraciones para Radio 2 que los usuarios están juntando firmas para visibilizar el mal servicio que brinda la compañía EJESA, con el objetivo de hacer una presentación en la Legislatura para que se revea su concesión. Los habitantes de la localidad ubicada dentro del Valle del río San Francisco de Jujuy piden "terminar con el monopolio" para que participen otras empresas.
Otro golpe de Sadir al bolsillo de los trabajadores: aumenta el boleto del transporte de media distancia
El gobernador Sadir no tiene piedad con el bolsillo de los trabajadores jujeños, que recibieron el 1° de mayo con un nuevo aumento en el precio del boleto del colectivo. Las empresas de transporte aplicarán una suba del 3% en sus tarifas y afectará a todas las rutas que conectan la capital con la Quebrada, Puna, Ramal y los Valles.
El incremento autorizado por la Secretaría de Transporte provincial vuelve a encender el malestar de los usuarios, que señalan que el servicio no siempre acompaña con mejoras y que cada actualización tarifaria se siente con fuerza en el día a día, especialmente para quienes dependen del transporte público para trabajar o estudiar.
Este ajuste tarifario se da en un contexto de crisis en el sistema. Hace algunas semanas, la Cámara de Transporte de Jujuy emitió un comunicado donde alertó que más de 1.600 puestos laborales se encuentran en riesgo. La asociación gremial denunció la cesantía de 7 trabajadores de la empresa Santa Ana por protestar el pago de sueldos conforme a la escala correspondiente. Los empleados acusaron que la compañía los despidió el 31 de marzo, un día después de amenazarlos que quedarían en la calle si no retiraban la demanda judicial por las diferencias salariales.
Uno de los voceros de los trabajadores dijo que nunca "recibieron elementos de seguridad" para trabajar, tuvieron vacaciones mal pagas y que se los obligaba a pagar por repuestos rotos o si falla la instalación. Según detalló el medio Jujuy Al Momento, los empleados sostienen que no desean ser reincorporados debido a la prepotencia de la gerencia y solo exigen el pago de lo adeudado. En medio del conflicto, apuntaron contra la UTA local por no brindar su apoyo en este momento y señalaron que se registró una situación similar el año pasado con otro grupo de choferes cesanteados.
Mientras varias familias quedaron a la deriva por la decisión empresarial, el presidente de la entidad de Transporte provincial, Guillermo Ruíz, remarcó que las compañías comenzaron con la reducción de servicios, suprimen horarios y ponen en riesgo la continuidad de algunas líneas debido a la imposibilidad de cubrir erogaciones disparadas.
