Uno de los signos más potentes de la crisis económica es el peso que tienen las tarifas sobre el salario. Un informe de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires reveló que los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires destinan más de $200.000 de sus ingresos para cubrir servicios esenciales, con el transporte liderando la tabla por sobre otros rubros.
El informe del Observatorio de tarifas del IIEP (UBA-Conicet) develó que, en abril, la canasta de servicios públicos —que incluye electricidad, gas, agua y transporte— alcanzó los $ 212.694 mensuales para un hogar promedio del AMBA. Ese monto equivale al 12,2% del salario promedio registrado, estimado en $ 1.784.997. En otras palabras, un ingreso medio apenas alcanza para cubrir 8,4 canastas de servicios, cuando un año atrás cubría casi 10.
El dato refleja el avance sostenido de las tarifas sobre los ingresos como política de Estado, consolidando un deterioro en el poder adquisitivo. El gasto en tarifas es 49% superior al registrado en el mismo mes de 2025, una suba descomunal teniendo en cuenta que el ingreso promedio de los argentinos desciende desde los $800.000, según cifras del Indec.
Transporte: el principal gasto del hogar
Dentro de la canasta, el transporte es el rubro más relevante. Según el informe, explica el 50% del gasto total en servicios públicos. En términos concretos, un hogar destina $ 107.187 mensuales al transporte, lo que lo convierte en el componente más pesado del presupuesto .Además, es el rubro con mayor aumento:
- Subió 76% interanual, muy por encima de la inflación general.
- Acumula incrementos de entre 1.200% y 1.668% desde 2023, según el tipo de servicio.
El fuerte aumento en el precio del combustible, impulsado por el conflicto en Irán, generó una reducción significativa en la cantidad de unidades del transporte público circulando en el AMBA. A esto se sumaron retrasos en el pago de subsidios al sector y dificultades para cubrir los costos operativos, lo que derivó en una caída del 30% en la oferta respecto de los niveles habituales.
El impacto fue más marcado en los servicios interjurisdiccionales, dependientes de Nación y la provincia de Buenos Aires, donde la baja alcanzó el 40%. En contraste, las líneas que operan exclusivamente dentro de la Ciudad de Buenos Aires registraron una disminución menor, del 5%, lo que ayudó a amortiguar parcialmente el escenario general.
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Aunque la situación responde a factores coyunturales, también expone problemas estructurales del sistema. Antes de estos recortes, la flota en funcionamiento ya mostraba un deterioro: en marzo de 2026 era un 12% menor que en 2019, con 2.359 unidades menos.
En cuanto a las tarifas, el valor promedio ponderado del transporte en el interior del país se ubicó en $1.526 en marzo de 2026. En el AMBA, el boleto mínimo de colectivo para los trayectos entre la Ciudad y el conurbano es de $700. Para los recorridos exclusivamente dentro de la Ciudad, la tarifa asciende a $715, mientras que en el Gran Buenos Aires alcanza los $871. Por su parte, el boleto mínimo de tren cuesta $280 y el del subte llega a $1.414.
Energía: luz y gas también ganan peso
El segundo gran componente de las tarifas es el energético. La suma de electricidad y gas tiene un impacto directo sobre el ingreso:
- Los servicios energéticos representan entre 3,6% y 5% del salario, según el nivel de subsidios.
- En valores absolutos, la factura eléctrica ronda los $ 38.337 mensuales, mientras que el gas alcanza unos $ 32.600.
En términos interanuales, la electricidad aumentó 34%, mientras que el gas escaló 36% . Aunque estos incrementos están más alineados con la inflación, siguen sumando presión sobre el ingreso, especialmente en hogares sin subsidios.
El gasto en agua tiene una incidencia menor en la canasta, pero aumentó un 19% respecto a un año atrás. Su peso relativo es inferior al de transporte y energía, aunque contribuye al encarecimiento general de los servicios.
Más allá de cada rubro, el informe señala un cambio estructural. Desde diciembre de 2023, la canasta de servicios públicos acumuló una suba de 667%, frente a un 223% del IPC . Esto implica que las tarifas crecieron muy por encima de la inflación.
