La Selección Argentina le ganó a Inglaterra con dos cosas que los jugadores ingleses no tienen: fútbol y garra. Con goles de Lautaro Martínez y Enzo Fernández venció a Inglaterra por 2-1. El de los ingleses lo hizo Gordon para el conjunto europeo y, ahora, Argentina enfrentará a España en la final de la Copa del Mundo.
Los pibes de Malvinas ya habían dicho, en un comunicado, que "no hacía falta vengar porque ya lo había hecho Diego". Sin embrago, estos jugadores de la Selección Nacional no solo ganaron en la cancha sino que, apenas terminó el partido, desplegaron la bandera que hacía falta poner en un día como hoy: "Las Malvinas son argentinas". Con respecto al partido, en el inicio del segundo tiempo Inglaterra se puso en ventaja a los 10 minutos en una jugada aislada cuando Gordon definió solo en el área chica tras un preciso centro de Morgan Rogers.
Desde ese momento, Inglaterra jugó como lo marca su historia: como un equipo chico total. Se replegó y empezó a poner jugadores defensivos, cada vez más altos y toscos. Tal es así que en la búsqueda de cuidar el 1-0 dejó todos los defensores, partió al equipo y dejó solo adelante a Harry Kane y Bellingham. Con ningun tipo de plan, así la Selección inglesa quedó completamente en defensa.
Luego de ponerse en ventaja, Inglaterra quiso replegarse atrás con el objetivo de defender el resultado y la Selección argentina comenzó a acechar el área rival con un coraje impresionante. Allí fue cuando apareció la figura de Pickford, quien se lució con unas atajadas impresionantes que hacían parecer imposible una remontada argentina. Sin embargo, la Selección argentina logró llegar a la igualdad a los 40 minutos del segundo tiempo a través de un tremendo remate desde afuera del área de Fernández.
No conformes con la igualdad, los vigentes campeones del mundo siguieron presionando y así consiguieron el gol del triunfo recién a los 47 de la segunda mitad, cuando el “Toro” Martínez se impuso en las alturas con un gran cabezazo tras un centro preciso de Messi.
La gran diferencia entre un equipo y otro, en defintiva, quedó marcado cuando un equipo fue a buscar lo que merece mientras que, por otro lado, el conjunto inglés hizo lo que siempre trata de hacer cuando las cosas no le salen: defender. Ahora, con esta misma garra, y con la idea de que a Argentina hay que ganarle tres veces antes de efectivamente poder eliminarla, el conjunto que dirige Lionel Scaloni va contra España por la última de Leo.
