Las pausas obligatorias que la FIFA estableció para que los jugadores puedan hidratarse en el Mundial tienen un tiempo excesivo y desvirtúan la continuidad del juego, dijo el domingo el entrenador de Paraguay, Gustavo Alfaro, quien se sumó a otras voces críticas hacia la nueva medida.
Los descansos, cuyo objetivo es proteger a los futbolistas frente a las altas temperaturas en algunas sedes de Estados Unidos, México y Canadá, duran tres minutos y se realizan en cada una de las dos partes de un encuentro. Sus detractores afirman que solo sirven para que las cadenas de televisión se beneficien de cortes publicitarios.
Alfaro se sumó a la corriente y dijo que coincidía con su colega Marcelo Bielsa, que dirige la selección de Uruguay, en que dividir los partidos en cuatro daña la esencia cultural del fútbol.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
"Es una pausa publicitaria, no es una pausa de hidratación (...) son cuatro tiempos y me parece que se desvirtúa un poco la continuidad, los momentos, un montón de cosas", dijo Alfaro en declaraciones a periodistas paraguayos en la concentración de su equipo.
Bielsa dijo el sábado que los descansos, que también se han convertido en un factor táctico para las selecciones, no aportaban nada y restaban mucho a la cultura del fútbol. Alfaro, no obstante, opinó que hay ciertas ubicaciones con altas temperaturas donde son útiles, aunque deberían tener un tiempo reducido.
"Hay lugares que sí porque el año pasado estuve en el Mundial de Clubes y había determinados lugares donde tenían temperaturas de 37 o 38 grados (centígrados) en estadios abiertos donde se hacía difícil", señaló Alfaro, y agregó que solo un minuto era suficiente para que cumplan con su cometido.
"Ya tres minutos te das cuenta, donde ves la transmisión, que son pautas publicitarias y es ahí donde yo digo que se está perdiendo el juego".
(Escrito por Daniela Desantis)
