Con el lanzamiento de Al menos esta vez, el tercer y último adelanto de su próximo álbum, Mica Sotera empieza a revelar con mayor claridad el universo sonoro y emocional de su segundo trabajo de estudio. La canción, luminosa y pegadiza, anticipa un disco atravesado por sintetizadores, guitarras, sensibilidad y una mirada honesta sobre las contradicciones cotidianas.
En diálogo con El Destape, la cantautora habló sobre el proceso creativo detrás de este nuevo material, las influencias que marcaron su camino, la importancia de tomarse el tiempo para lanzar una obra y la decisión de escribir desde un lugar mucho más vulnerable.
Al menos esta vez tiene una energía muy luminosa, pero al mismo tiempo mucha sensibilidad. ¿Cómo nació esta canción?
- Es el tercer y último adelanto del disco y, con el tiempo, me fui dando cuenta de algo que me pasa mucho: cuando saco una canción, recién después entiendo para quién era. La gente me empezó a mandar videos dedicándosela a personas distintas, a una mascota, a un familiar... y eso me encanta. Incluso yo, ensayándola con mi perra al lado, pensé: "Che, también podría ser para ella". Me gusta que cada uno la haga propia.
También parece marcar el sonido que va a tener el disco.
- Sí, totalmente. Musicalmente representa bastante la identidad del álbum. Tiene muchos sintetizadores, bajo, batería... ese power que convive con algo muy dulce. Es una canción feliz, pero también tiene una sensibilidad que atraviesa todo el disco.
Escuchándola aparecieron referencias como Mon Laferte o Natalia Lafourcade. ¿Son artistas importantes para vos?
- Muchísimo. Fueron de mis primeras grandes inspiraciones para empezar a escribir canciones. Mi hermana y unas amigas vivían en México y allá la figura del cantautor está muy presente. Ellas dos fueron como mis musas en los comienzos. Me inspiró mucho esa forma de cantar hacia afuera, con intensidad, con emoción, con esa sensibilidad tan característica.
¿Cómo fue el proceso de composición?
- Fue distinto a otras canciones. Empezamos primero desde la melodía y después apareció la letra. Surgió muy en el momento, casi sin pensar. Habla justamente de dejar de controlar todo y entregarse un poco más a lo que está pasando.
Un universo visual que continúa canción tras canción
El lanzamiento también llegó acompañado por un nuevo visualizer que expande la narrativa iniciada con los adelantos anteriores.
El video tiene una estética muy cinematográfica y nostálgica. ¿Qué buscaron construir?
- Más que un videoclip, queríamos crear un universo. Desde el primer adelanto venimos desarrollando una historia donde aparecen distintos personajes, todos artistas, interpretados por amigos y amigas. La idea era mostrar distintas emociones que conviven en una misma persona: nostalgia, bronca, ilusión, frustración.
Según cuenta, la propuesta surgió junto a los directores Lucas Piñeyro y Lemuel Righi, quienes apostaron por una estética más teatral y simbólica. "En las redes muchas veces mostramos solo una parte de nosotros. Nosotros queríamos hablar también de las incomodidades, de la oscuridad, de todo eso que también existe", explicó.
Una infancia entre discos de ruta y sintetizadores
¿Recordás cuándo empezó tu vínculo con la música?
- No tengo un momento exacto porque siento que crecí rodeada de música. Mis recuerdos son los viajes en auto con mis viejos escuchando discos, mucho Phil Collins, música de los '80. Mi canción favorita siempre fue Africa. De hecho, muchos de esos sintetizadores los volvimos a usar en este disco.
También reconoce que su hermana mayor tuvo un papel fundamental. "Ella empezó a estudiar canto y yo iba un poco atrás copiándole todo. Después estudié guitarra con Pedrito Pasculli y ahí ya no paré nunca más. Hace unos diez años empecé a pensar la música de una manera más profesional", revela y asiente: "Quería salir de mi zona cómoda". El álbum, previsto para agosto, marcará una diferencia importante respecto de su debut.
¿Qué cambia entre este disco y el primero?
- En el primero llegaba al estudio con la canción prácticamente terminada, guitarra en mano. Esta vez quise hacer el camino al revés. Le propuse a Emi, mi productor, empezar desde los sonidos, experimentar más y salir de mi lugar cómodo.
Ese cambio también impactó en las letras. "Me animé mucho más a decir cosas. A hablar de ansiedad, de un mundo que va demasiado rápido, de frustraciones, de amistades, de amor, desamor", asegura Mica. Una particularidad del nuevo trabajo es que varias composiciones nacieron a partir de experiencias de personas cercanas.
"A veces una amiga me cuenta algo que la está atravesando y esa historia se queda conmigo. Después aparece una canción. Me gusta apropiarme de esas emociones y transformarlas en algo universal". Incluso recuerda una situación muy puntual con uno de los adelantos: "Cuando escribimos No es para mí, justo venía de escuchar un audio larguísimo de una amiga antes de entrar a una sesión de composición. La canción salió de ahí. Cuando se la mostré después, una me preguntó si estaba inspirada en lo que me había contado. Le dije que sí... y varias terminaron llorando", reveló Mica.
Aunque originalmente el álbum iba a salir varios meses antes, Sotera decidió postergar el lanzamiento. "Al principio me desesperaba porque quería que saliera ya. Pero después entendí que estas canciones van a quedar para siempre. Preferí tomarme el tiempo necesario hasta sentir que cada decisión estaba bien. Hoy vuelvo a escuchar lo que hice y me sigue gustando. Estoy orgullosa del camino que recorrí", concluyó.
Tras el lanzamiento del disco, la artista ya prepara su regreso a los escenarios. "La idea es hacer una primera presentación más íntima a principios de septiembre y después, en noviembre, el show grande con banda completa. Además vamos a salir de gira por Rosario, La Plata y Córdoba. Tengo muchas ganas de empezar a compartir estas canciones en vivo porque siento que recién ahí terminan de cobrar vida".
