Lali Espósito sorprendió a sus seguidores al compartir el demo original de Plástico, una de las piezas clave de su último álbum, No vayas a atender cuando el demonio llama. En la versión que todos conocemos, la canción cuenta con la colaboración estelar de Duki, pero la artista reveló que en su concepción inicial el tema era un proyecto solista.
Al mostrar esta primera maqueta, Lali dejó al descubierto cómo el proceso creativo transformó una reflexión personal en un diálogo generacional entre dos de los máximos exponentes de la escena argentina. En el demo original, la letra interpretada íntegramente por Lali presentaba un enfoque mucho más directo y vinculado al desengaño personal.
Con frases como "Las máscaras se caen, ya vi su intención" y "Sin hilo no hay puntada, mejor estar en soledad que mal acompañada", la composición exploraba la autoprotección y la desconfianza hacia los vínculos superficiales. Esta versión primigenia mostraba una faceta más cruda y solitaria de la artista, centrada en la necesidad de resguardar el corazón tras descubrir las verdaderas intenciones de quienes la rodeaban.
Sin embargo, la llegada de Duki al proyecto le otorgó a la canción una profundidad existencial diferente, elevando la crítica hacia la vacuidad de la fama y la pérdida de identidad. En su intervención, el rapero se aleja de la lírica original para cuestionar a las "criaturas vacías" y a los "falsos" que el tiempo termina olvidando.
Con su estilo característico, Duki aportó una visión más social y filosófica, comparando a quienes pierden su esencia con "robots de Macintosh" y cuestionando si el precio de apagar el alma realmente vale lo que les pagaron.
Esta revelación no solo permite apreciar la evolución de la canción, sino que también subraya la generosidad artística de Lali al ceder un espacio tan personal para que su colega imprimiera su propio sello. Al reemplazar sus versos originales por la lírica de Duki, la canción pasó de ser una advertencia sobre la soledad elegida a convertirse en un manifiesto contra la artificialidad del entorno.
Lali y la importancia de su último disco a nivel social
Al cumplirse un año del estreno de No vayas a atender cuando el demonio llama, Lali Espósito publicó una profunda reflexión sobre el impacto de este álbum. En su análisis, la artista destacó cómo la obra funcionó como una herramienta para transformar situaciones adversas y la apatía del contexto actual en una propuesta artística con peso social.
Para la cantante, este disco marcó una etapa de madurez profesional definida por la honestidad estética. En su mensaje, subrayó que tanto las letras como el concepto visual del proyecto están cimentados en la construcción colectiva, reivindicando valores como la diversidad y la identidad cultural argentina a través de lo que define como un compromiso con lo "nacional y POPular".
