La película estadounidense de animación digital Elemental, estrenada en 2023, es una producción cinematográfica de Pixar Animation Studios y Walt Disney Pictures. La dirección estuvo a cargo de Peter Sohn, quien además confeccionó el guion en colaboración con John Hoberg, Kat Likkel y Brenda Hsueh.
El elenco de voces en su versión original está integrado por Leah Lewis, Mamoudou Athie, Ronnie del Carmen, Shila Ommi, Wendi McLendon-Covey y Catherine O'Hara. La historia se desarrolla en una metrópolis habitada por versiones antropomórficas de los elementos de la naturaleza, enfocándose en la relación entre Ember Lumen (Fuego) y Wade Ripple (Agua), quienes deben cooperar para evitar la clausura del comercio familiar del padre de Ember.
El conflicto de la trama se origina cuando Bernie y Cinder Lumen migran de su tierra natal hacia Ciudad Elemento, donde enfrentan conductas discriminatorias por parte del resto de los habitantes. Tras establecerse y fundar la tienda de conveniencia La Chimenea, resguardando allí su llama tradicional, proyectan el traspaso del negocio a su hija Ember una vez que logre canalizar su carácter impulsivo.
Sin embargo, un desborde emocional de la joven durante una jornada laboral provoca la rotura de las tuberías del sótano. La consiguiente inundación introduce en escena a Wade Ripple, un sensible inspector municipal que constata las infracciones edilicias del local. A pesar de los esfuerzos de Ember por evitarlo, la denuncia del inspector llega a las oficinas de la autoridad ambiental Gale Cumulus, poniendo en riesgo la continuidad del establecimiento comercial.
Cómo fue la producción de este éxito de Disney
El proceso de desarrollo demandó siete años de producción, un presupuesto de 200 millones de dólares y el diseño de herramientas de animación específicas para definir la apariencia fluida de los personajes principales. El concepto inicial surgió de una propuesta de Sohn sobre la viabilidad de un vínculo entre el agua y el fuego, inspirándose en su propia crianza como hijo de inmigrantes en la Nueva York de los años setenta.
A nivel argumental, el proyecto tomó influencias de largometrajes románticos clásicos como Adivina quién viene a cenar (1967), Hechizo de luna (1987) y Amélie (2001), mientras que la arquitectura urbana se basó en el estudio visual de ciudades como Ámsterdam y Venecia. Por otro lado, la banda sonora fue realizada por Thomas Newman, incluyendo la canción principal Steal the Show de Lauv.