Entre la comedia negra y la crítica social, La Potentada se convierte en una de las novelas más originales del año

Con una madre dispuesta a casar a su hija para escapar de la pobreza, Mauro Ignatti construye una historia donde el humor negro, la crítica social y los vínculos familiares conviven en una de las propuestas más originales de la narrativa argentina reciente.

21 de julio, 2026 | 15.18

Escribir sobre vínculos familiares puede resultar muy complejo, pero si a eso se le suma un contexto de vulnerabilidad el porcentaje de obtener un producto caótico aumenta. Sin embargo, para Mauro Ignatti ese no es un problema, sino que se convierte en el escenario perfecto para desplegar su talento con la comedia negra. El humor tiene un doble objetivo: el de ser herramienta para poner el palabras y el de ser hilo conductor de una historia que es, en realidad, terrible. Con esos desafíos fue construida La Potentada, el debut literario del autor editado por Enero. 

Este libro construye una imagen que podría ser la que sucede en cualquier hogar argentino: aunque los recursos sean pocos, las protagonistas buscan salir adelante como sea. Elvira es una madre soltera que vive junto a su hija Olga, una joven que cobra una pensión por discapacidad y que poco a poco se da cuenta que puede tomar sus propias decisiones sin depender de su mamá. Cansada de vivir en la precariedad luego de que su marido la abandonara, Elvira decide "cobrarle" a su hija todo el sacrificio que hizo por ella e idea un plan para casarla con el almacenero del barrio. Sin embargo, los planes de Olga son otros ya que, pese a la presión de su mamá y las limitaciones económicas y sociales, intentará anteponer sus deseos.

En este escenario catastrófico, la pluma de Igantti encuentra lugar para narrar desde la gracia: el humor está siempre presente, pero a veces no sabemos si nos reímos por lo genuinamente gracioso o nos reímos por lo terrible de las situaciones. Los diálogos son exagerados, los insultos forman parte del cotidiano y los personajes se delinean como si fueran una caricatura exagerada de sus cualidades físicas y personales. Y aunque la historia transcurra como una extensa escena de teatral, no deja de ser el reflejo de un sector social real que, al igual que los personajes, lucha por lograr una ascendencia social: el cura aparece como gurú del barrio, la manicurista se la rebusca ejerciendo como peluquera y también como tarotista, el "empresario" de la familia es un joven que se abrió un lavadero de autos y casarse con el almacenero que, se dice, ganó la quiniela clandestina, es el mejor panorama para tener "dónde caerse muerto". 

La novela nunca convierte a sus personajes en víctimas pasivas ni busca romantizar la pobreza. Por el contrario, los muestra con todas sus contradicciones: egoístas, ambiciosos, tiernos, violentos, capaces de manipular y también de querer profundamente. Ninguno es completamente bueno ni completamente malo, porque Ignatti entiende que la supervivencia también moldea el carácter y las formas de vincularse. En ese sentido, el humor deja de ser un simple recurso estilístico para convertirse en una forma de resistencia. Reírse no implica quitarle gravedad a lo que sucede, sino encontrar una manera de soportarlo. Cada escena absurda, cada discusión desmedida y cada insulto esconden una realidad incómoda que nunca desaparece del todo. La risa llega primero, pero detrás siempre aparece la incomodidad.

La Potentada termina siendo mucho más que una historia sobre una madre que quiere casar a su hija. Es una novela sobre los sueños de ascenso social, las herencias familiares, los mandatos y la dificultad de romper con aquello que parece escrito de antemano. Con una prosa ágil, diálogos afilados y un humor que nunca pierde de vista el drama, Mauro Ignatti construye una comedia negra que deja una sensación extraña: uno termina el libro riéndose de situaciones que, fuera de sus páginas, resultan profundamente dolorosas.

Sobre el autor

Nació en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, el 27 de febrero de 1975. Es licenciado en Sociología, egresado de la Universidad de Buenos Aires. Su relación con el arte estuvo ligada al estudio de guitarra, en el género jazz y rock, participando como instrumentista y compositor en diferentes bandas del circuito under de Capital Federal y Gran Buenos Aires. Cursó la carrera de Música Electroacústica en la Universidad de Quilmes, donde estudió composición y orquestación de música clásica y contemporánea. Ávido lector, tomó clases de escritura creativa y técnicas de narración en el taller grupal de Cecilia Maugeri y en el de clínica de obra de Mariana Komiseroff. Su cuento “Segunda Oportunidad” fue elegido para ser publicado en la antología Cuentos de Buenos Aires, editado en 2024. La Potentada es su primera novela.