El tango argentino enfrenta el desafío histórico de renovar sus audiencias y mantener vivas sus raíces en las nuevas generaciones. En ese camino, el compositor, pianista y cantante Gabriel Mores se puso al frente de "El bandoneón con ruedas", un valioso proyecto artístico y pedagógico que busca vincular a los niños con el universo del tango a través de herramientas tecnológicas, animaciones y juegos interactivos.
El artista se embebió desde la cuna en la atmósfera tanguera al criarse rodeado de figuras, con un abuelo prócer del tango como Mariano Mores, padres intérpretes del género, su tía Silvia Mores y su prima, la conductora televisiva Mariana Fabbiani. Gabriel lleva varios años residiendo en Miami y desde allí, donde reconoce la paradoja de que "hay un solo bandoneón" en toda la ciudad estadounidense, reparte sus días entre la producción musical en su propio estudio, su rol en el comité tradicional de los Latin Grammy y este nuevo material enfocado en las infancias.
La génesis de la propuesta llegó de la mano del creativo publicitario Carlos Ceretti, responsable de eslóganes históricos de la televisión argentina como "me tomo cinco minutos, me tomo un té", "caro, pero el mejor" o "chuavechito". Ceretti le acercó la propuesta a Mores con una pregunta directa: "Tengo la idea de un disco de tangos, valses y milongas para chicos, ¿te gustaría continuarlo conmigo?".
A partir de allí, el proyecto se transformó en un camino iniciático para los más chicos. El primer álbum está compuesto por canciones como El contrabajón, Perro tanguero, La otra calesita, Milonga del café con leche y Tangón de cuna. Lo innovador de la propuesta es que cada uno de los tracks va acompañado por su propio material de animación y una fuerte apuesta digital.
"Me gusta hacerlo, soy un fanático de la tecnología. En este trabajo me ocupé no sólo de la música y los videos, sino también de todo lo referido a las aplicaciones para celulares, el desarrollo de la página web y un juego interactivo para que los chicos puedan reconocer las palabras del lunfardo", explicó Mores sobre su rol integral en la producción, en declaraciones ante La Nación.
El desafío de la renovación y la Inteligencia Artificial
Para el músico, la clave para llegar a los nativos digitales fue anticiparse a los cambios tecnológicos y utilizar los estímulos visuales como puerta de entrada al género. "Cuando comenzamos con este proyecto, empecé a olfatear todo lo que se vendría con la IA (Inteligencia Artificial), así que me pareció que, a través de los dibujitos, era un buen modo por donde podríamos entrar en el mundo de los niños", explicó el pianista, agregando que, si bien las canciones hablan de temas cercanos para ellos, el enganche inicial es audiovisual: "Si eso sucede, la música se les internalizará naturalmente".
Al ser consultado sobre el recambio generacional y la posibilidad de que en las escuelas se enseñe sobre figuras fundamentales de nuestra historia como Carlos Gardel, Osvaldo Pugliese, Tita Merello o su propio abuelo, Mariano Mores, el artista se mostró categórico: "Estoy de acuerdo, desgraciadamente hemos perdido esas posibilidades".
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Mores deslizó con preocupación que "el público del tango se va extinguiendo y no se renueva", una aseveración determinante que hoy encuentra sus matices y su resistencia en la autogestión y en el circuito de las milongas porteñas.
Ante ese panorama, "El bandoneón con ruedas" surge como un intento urgente por reactivar el lazo cultural desde los primeros años de vida. "Me interesa mantener vivas nuestras tradiciones musicales, poner en relevancia a nuestros héroes del tango y enfatizar determinados valores, esos que se inculcan cuando uno es chico", concluyó.
