El saxofonista estadounidense Plas Johnson, conocido por su solo en el icónico tema de La pantera rosa, murió a los 94 años de edad. Un repaso por la historia de una leyenda de la música que inmortalizó la querida serie animada.
Según una noticia de la emisora de radio KKJZ, Johnson murió el pasado 15 de julio. Por su lado, el periódico local de la ciudad del artista, el Donaldsonville Chief, señaló que había fallecido en Granada Hills, un barrio de Los Ángeles. Por el momento no trascendieron las causas de la muerte de Pias Johnson, quien se hizo mito tras su participación en el tema de La pantera rosa.
Nacido en 1931, en Donaldsonville, Luisiana e hijo de un saxofonista, Johnson fue en gran medida autodidacta y a principios de la década de 1950 asistió a la Westlake School of Music de Los Ángeles, aunque no llegó a completar sus estudios. En 1950, hizo su debut discográfico junto a su hermano Ray y posteriormente fue de gira con el cantante y pianista Charles Brown.
El solo que cambió su vida
En 1963, Johnson participó en la grabación del tema de La pantera rosa del difunto compositor Henry Mancini. La banda sonora de la película se hizo con una nominación a los Oscar, ganó tres premios Grammy y acabó ocupando el puesto número 20 en la lista del American Film Institute de las mejores bandas sonoras de la historia, según señala The Guardian.
Aunque tuvo una prolífica carrera en la música, el crédito por el que todos lo recordaban popularmente era La pantera rosa. Por ese trabajo se ganó un lugar de respeto en la industria y eso le permitió codearse con figuras destacadas. Entre los artistas con los que grabó Johnson, aparte del ya mencionado Mancini, se encuentran leyendas de la industria musical como Etta James, Ella Fitzgerald, B. B. King, Johnny Otis, Frank Sinatra, Marvin Gaye, Nat King Cole o Elton John.
Sobre su mítica creación para La pantera rosa, Johnson había dicho en 2007 en una entrevista con The Modesto Bee: "Creo que solo hicimos dos tomas. Cuando terminamos, todos aplaudieron, incluso los músicos de cuerda. Y eso ya es decir mucho. Nunca aplauden por nada". De esta manera, el saxofonista dejaba en claro que su solo tenía algo especial que nadie más pudo capturar en el tiempo.
