El Parque Nacional Iberá fue testigo de un encuentro increíble entre dos ejemplares de oso hormiguero que fueron captados en una tierna escena: uno de los animales trasladaba al otro sobre el lomo. Este avistamiento recordó la importancia de su conservación en la naturaleza.
Las imágenes fueron compartidas en las redes sociales del parque y generaron una gran cantidad de reacciones por parte de los usuarios, que celebraron la presencia del oso hormiguero en el área protegida. “Hasta cerca del año de edad, las crías viajan junto a su madre, camuflándose gracias a la franja negra que coincide con la de ella. Además, se comunican mediante silbidos cortos y agudos", detallaron los especialistas.
En el video, que dura unos 34 segundos, se puede ver a dos ejemplares explorando la zona y, a medida que se acercaban, se podía ver a la cría sobre el lomo de uno de ellos. Estos animales pueden llegar a medir hasta 2,5 metros de largo (incluida su cola) y pesar más de 40 kilos.
Además de este avistaje —que data de fines de mayo—, hace unos días se conoció que un nuevo oso hormiguero gigante fue liberado en el mismo lugar, pero esta vez en el Portal Cambyretá, en el extremo norte del área protegida.
La liberación del animal forma parte de una suplementación poblacional con el fin de fortalecer la presencia de la especie en ese sector y "favorecer la conexión entre los distintos núcleos de la especie" que hoy existen en Iberá. La Fundación Rewilding indicó que desde el 2007 trabaja en conjunto con el gobierno de Corrientes y la administración de Parques Nacionales para "traer de vuelta" al oso hormiguero gigante a la provincia.
"Nuevas generaciones nacen en silvestría y sus poblaciones continúan creciendo y expandiendo su distribución, mientras algunos individuos continúan siendo monitoreados mediante transmisores", explicaron a través de sus redes sociales.
La situación del oso hormiguero en Argentina
El oso hormiguero se caracteriza por ser un animal solitario, pacífico y diurno o nocturno según el clima. Su alimento consiste exclusivamente en hormigas y termitas, usando su hocico tubular y su lengua pegajosa de hasta centímetros de longitud.
En Argentina está clasificado como una especie en peligro de extinción, aunque es relativamente abundante en el monte chaqueño. Sin embargo, su principal amenaza son los atropellamientos en rutas, incendios y ataques de perros. Dada su importancia ecológica, fue declarado Monumento Natural en varias provincias como Chaco y Santiago del Estero. En Corrientes se extinguieron a mediados del siglo XX.
Es la primera especie con la que comenzó a trabajar la Fundación Rewilding en Iberá. La primera pareja fue liberada en la reserva Rincón del Socorro hace casi 20 años, donde ya existía una numerosa población autosustentable. La población del oso hormiguero también cuenta con otro núcleo iniciado en 2013 en Isla San Alonso, que también es considerado autosustentable; en 2016 también comenzaron otro en la Estancia Don Pablo, en 2018 en el sector Carambola y San Nicolás, y uno en Yerbalito en 2022.
La fundación precisó que la mayor parte de los animales liberados son crías huérfanas rescatadas en otras provincias del norte del país, cuyas madres habían sido víctimas de la caza furtiva. Desde el 2017, se rescataron más de 130 osos hormigueros huérfanos de distintas provincias del norte argentino.
