Restaurantes de CABA ofrecen propuestas dulces y saladas con membrillo y batata

El membrillo y la batata: dos clásicos para celebrar la argentinidad que no pueden faltar en fechas como el Día de la Bandera.

30 de junio, 2026 | 15.53

Las efemérides patrias despiertan un innegable sentimiento de comunidad que se celebra, de forma casi obligatoria, alrededor de una mesa compartida. Durante fechas emblemáticas como el Día de la Bandera, los aromas de la cocina tradicional inundan los hogares, consolidando la gastronomía como un pilar de nuestra identidad.

Entre todos los ingredientes, el dulce de membrillo y el dulce de batata se destacan como verdaderos estandartes de la tradición nacional. Si bien estas fechas funcionan como la excusa perfecta para reivindicar las raíces argentina, lo cierto es que cualquier momento del año es ideal para disfrutar del sabor reconfortante de estos clásicos vigentes de generación en generación. No hace falta esperar un feriado para deleitarse con ellos, ya que su versatilidad traspasa el calendario.

Ruta gastronómica: dónde disfrutar de estos sabores tradicionales

Para honrar esta valiosa herencia culinaria, diversos establecimientos porteños se unen en el evento gastronómico "La Patriada Esnaola", desplegando creatividad a través de ingeniosas propuestas dulces y saladas basadas en ambos productos.

  • La celebración inicia formalmente en Ostería Fantástico con encuentros abiertos al público, pero la oferta se extiende por varios restaurantes de la ciudad. Los amantes de las combinaciones clásicas pueden visitar Carmen para probar el emblemático "Dulce Matrimonio".

  • El restaurante Centro deleita a los comensales con sus tradicionales pastelitos y un innovador mbejú acompañado de verdes encurtidos junto a un chutney de membrillo. Si la preferencia es una tabla para compartir, Antonio D ofrece la particular "Picada Los Vigilantes".

Membrillo y queso para el típico postre argentino. (Crédito de foto: Poesía de Fogón)

  • La pastelería fina tiene su espacio en Gino, que tienta con sus cheesecakes de batata, tortas de ricota y membrillo, o sus famosas pepas. Asimismo, Malasaña sorprende fusionando culturas mediante un sánguche coreano y su cheesecake de membrillo.

  • Laserio desafía los paladares con una provoleta con cherrys asados y dulce de membrillo picante, además de originales gyosas fritas rellenas de queso azul y membrillo.

El origen de una dulce tradición en las fechas patrias

La costumbre de consumir pastelitos en festividades como el Día de la Bandera se remonta a los albores coloniales, específicamente a las jornadas de mayo de 1810. Según relatan las crónicas de la época, mujeres vendedoras ambulantes recorrían las calles con canastas sobre sus cabezas. Al grito de "¡pastelitos calientes!", distribuían estas masas hojaldradas entre los ciudadanos congregados que celebraban el nacimiento de la patria.

Estos dulces se convirtieron en sinónimo de festejo popular. Con el paso del tiempo, la costumbre se consolidó transformando al membrillo y la batata en símbolos comestibles de nuestra libertad.