Hay tantas recetas de pizza como personas en el mundo, y cada uno tiene su truco secreto. Pero después de mucho probar, acá está la versión definitiva de Paulina Cocina para que la masa te salga perfecta. Con ingredientes simples y paciencia en el amasado, el resultado es una masa elástica, sabrosa y versátil. Además, podés congelarla y tenerla lista para cuando se te antoje una pizza casera.
5 consejos clave para una masa de pizza perfecta
Antes de pasar a los ingredientes, tomá nota de estos tips que cambian completamente el resultado final:
-
Amasá con paciencia: Uní la harina y la sal con el agua donde disolviste la levadura. Incorporá el agua de a poco y amasá tranquilo hasta lograr una masa homogénea y sin grumos. Si se pega en los dedos o la mesada, espolvoreá un poco más de harina, pero siempre de a poco.
-
El aceite va al final: Agregá el aceite de oliva recién cuando la masa ya esté elástica y uniforme. Una vez incorporado, seguí amasando para que todos los ingredientes se integren bien.
-
Prehornear la masa: Este es el truco más importante. Meté la masa ya estirada (sin ningún ingrediente) de 5 a 6 minutos al horno. Así pierde humedad y lográs una base mucho más crujiente.
-
Tomate fresco y espeso: Usá tomate fresco procesado y busca que la salsa sea bien densa, con poca agua. Cuanto más seca esté la base, más crocante queda la pizza.
-
Menos es más: No te zarpes con los ingredientes. Si ponés muchos, no se cocinan parejo y los sabores se mezclan mal. Dos o tres ingredientes de calidad son suficientes.
Para simular un horno de leña, poné la pizza con papel de horno directamente en la base del horno (sin bandeja) a máxima temperatura. Cuando la base empiece a tostarse, pasala a una rejilla, bajá un poco el horno y terminá de cocinarla en la parte alta.
Receta de masa para pizza casera
Rinde: 4 a 5 pizzas medianas
Tiempo total: 25 minutos de amasado + 1 hora y media de levado aprox.
Ingredientes
-
1 kg de harina 0000 (o 000)
-
15 g de levadura fresca (o 6 g de seca)
-
1 chorrito de leche tibia
-
1 cucharada de azúcar
-
2 cucharadas de harina (para activar la levadura)
-
700 ml de agua a temperatura ambiente
-
1 cucharada de sal fina
-
3 cucharadas de aceite de oliva
Prehornear la masa cinco minutos la deja más crujiente.
Preparación paso a paso
-
Activá la levadura: En un bowl, disolvé la levadura fresca en la leche tibia junto con el azúcar y las 2 cucharadas de harina. Mezclá hasta que no queden grumos, tapá con un repasador y deja reposar 10-15 minutos hasta que espume.
-
Formá la masa: En un bowl grande, colocá la harina formando una corona. Distribuí la sal en los bordes y en el centro volcá el aceite y la levadura activada. Empezá a mezclar del centro con una cuchara e incorporá el agua de a poco (arrancá con 500 ml).
-
Amasá: Volcá la mezcla en la mesada enharinada y amasá durante 10-15 minutos, plegando la masa sobre sí misma, hasta que esté suave y elástica. Evitá agregar harina de más.
-
Primer levado: Pasa la masa a un bowl limpio y apenas aceitado. Tapá con un repasador y dejala reposar en un lugar cálido hasta que duplique su volumen (40-50 minutos).
-
Dividí y segundo levado: Volcá la masa con cuidado, dividila en 4 o 5 bollos y dejalos reposar tapados otros 30-40 minutos hasta que vuelvan a crecer.
-
Usá o congelá: Ya están listos para estirar, armar la pizza y hornear. También podés congelarlos para otro momento.
