El mundo de los medios llora a una de una figura del periodismo. Richard Mauer, reconocido reportero de investigación, murió el lunes a los 76 años en Seattle. Nacido en el Bronx y formado en la Universidad de Colorado, construyó su carrera en diversos periódicos de Idaho y Florida antes de su viaje al frío extremo.
Su vida dio un vuelco en 1983, cuando decidió mudarse a Alaska junto a su esposa, Barb Jacobs. En aquel momento, ella cursaba el octavo mes de embarazo de su primer hijo. En su nuevo destino, el investigador forjó una reputación intachable en el Anchorage Daily News gracias a su mirada crítica sobre las figuras de poder y las instituciones.
Su trayectoria
A lo largo de tres décadas, alternó roles de suma responsabilidad como cronista y editor. Su firma acompañó la narración de eventos memorables, como la alianza entre Estados Unidos y la Unión Soviética para liberar a las ballenas atrapadas bajo el hielo del mar de Beaufort. Además, su labor documentó hitos históricos como el derrame de petróleo del buque Exxon Valdez y el ascenso y la estrepitosa caída de numerosos políticos locales.
El punto cumbre de su trayectoria llegó con la investigación denominada "Personas en peligro". Como pieza fundamental del equipo, expuso la severa crisis del abuso de alcohol en las zonas rurales de Alaska. Dicho proyecto le valió el prestigioso Premio Pulitzer al Servicio Público en la edición de 1989. Tras una vida entera dedicada a la búsqueda de la verdad, su familia confirmó su muerte a causa de una rara forma de demencia.
