Ir al cine en Argentina es una de las salidas más elegidas por parejas, familias y amantes de las películas. Pero sumado al costo de la entrada, muchas cadenas tienen sus propios candy bar donde venden golosinas, pochoclos y gaseosas para generar más ingresos. Por eso, cuando alguien ingresa a la sala con alimentos comprados por fuera del cine, puede generarse una polémica: ¿es legal entrar al cine con comida no comprada en el establecimiento?
En general, no está permitido entrar al cine con comida o bebida comprada fuera del candy bar del complejo. La mayoría de las cadenas (como Cinemark Hoyts, Cinépolis o Showcase Cinemas en Argentina) establecen en sus términos y condiciones que no se puede ingresar con alimentos externos. Esto se debe a que gran parte de su ganancia viene justamente de la venta de comida y bebidas.
¿Qué pasa si llevás comida igual?
- Si el personal la detecta en el control de ingreso, pueden pedirte que la descartes o la guardes. En algunos casos, si te negás, podrían impedirte entrar a la sala.
- No suelen revisar mochilas de forma invasiva, pero sí pueden hacerlo si el bolso es grande (siempre con tu consentimiento).
¿Es legal que lo prohíban?
En Argentina ha habido debates sobre esto. Desde el punto de vista del derecho del consumidor, algunos sostienen que no pueden obligarte a comprar comida en el cine porque eso sería una “venta atada”. Sin embargo, en la práctica, como el cine es un espacio privado con reglas de admisión, suelen hacer cumplir esa norma.
El artículo 42 de la Constitución de la Nación Argentina establece que los consumidores tienen derecho a:
- Protección de su salud e intereses económicos
- Libertad de elección
- Trato digno y equitativo
Quienes cuestionan la prohibición de ingresar comida sostienen que obligarte a consumir exclusivamente lo que vende el cine podría afectar la libertad de elección y los intereses económicos. Pero la Constitución no regula directamente el ingreso de alimentos a un cine. Es un principio general, no una norma específica sobre este caso.
Por otro lado, existe la Ley 24.240, que prohíbe la llamada “venta atada”: es decir, obligarte a comprar un producto para acceder a otro. Dicho sea, en Argentina no hay un fallo de la Corte Suprema que haya declarado ilegal la prohibición de ingresar comida. Ha habido reclamos en oficinas de defensa del consumidor (por ejemplo en Dirección General de Defensa y Protección del Consumidor), pero no existe una jurisprudencia firme que haya invalidado la regla a nivel nacional.
