Ni azúcar ni sal: el ingrediente que hay que sumar al tuco para que no salga ácido

Un simple truco puede reemplazar al azúcar y la sal para eliminar la acidez del tuco, aportando dulzor natural, mejor sabor y más nutrientes.

09 de junio, 2026 | 14.18

El tuco es uno de los clásicos indiscutidos de la cocina argentina. Ya sea para acompañar unos fideos, unos ñoquis o una lasaña, esta salsa a base de tomate forma parte de miles de mesas familiares. Sin embargo, hay un problema frecuente que puede arruinar el resultado final: la acidez.

Durante años, muchas personas recurrieron al azúcar para contrarrestar el sabor ácido del tomate. Otros optan por agregar una pizca de sal extra. Pero cocineros y especialistas en gastronomía coinciden en que existe un ingrediente mucho más efectivo y natural para equilibrar la salsa sin alterar su sabor, la zanahoria.

La zanahoria contiene azúcares naturales que se liberan durante la cocción lenta.

El secreto que usan muchos chefs

La zanahoria contiene azúcares naturales que se liberan durante la cocción lenta. Al incorporarla rallada o cortada en trozos al inicio de la preparación, ayuda a suavizar la acidez característica del tomate sin necesidad de añadir azúcar refinada. Además de mejorar el sabor, aporta textura, nutrientes y un leve dulzor que se integra de manera armónica con el resto de los ingredientes. Por eso es una técnica ampliamente utilizada en la cocina italiana tradicional.

La acidez puede variar según el tipo de tomate utilizado, su grado de maduración y el proceso de conservación. Los tomates enlatados o los que fueron cosechados antes de alcanzar su madurez completa suelen presentar un perfil más ácido. También influye el tiempo de cocción. Un tuco cocinado rápidamente suele conservar más notas ácidas, mientras que una cocción prolongada permite que los sabores se desarrollen y se vuelvan más equilibrados.

Cómo agregar la zanahoria correctamente

Los especialistas recomiendan sofreír cebolla y zanahoria juntas antes de incorporar el tomate. Otra opción es colocar una zanahoria entera durante la cocción y retirarla antes de servir. El resultado es una salsa más suave, redonda y agradable al paladar, sin necesidad de recurrir a ingredientes adicionales para corregir el sabor.

Además de la zanahoria, existen algunas técnicas que pueden mejorar notablemente la salsa como cocinar a fuego bajo durante al menos una hora, utilizar tomates maduros de buena calidad, incorporar hojas de albahaca fresca al final de la cocción o añadir un chorrito de aceite de oliva extra virgen.

La próxima vez que prepares tuco, no busques el azucarero ni el salero. Una simple zanahoria puede marcar la diferencia y convertir una salsa común en una preparación mucho más sabrosa y equilibrada.