El 89% de los adultos mayores en Argentina estuvo expuesto a intentos de fraude digital en el último año. El fenómeno afecta especialmente a personas a partir de los 60 años y responde a la rápida integración de este grupo al entorno digital sin una formación equivalente en medidas de seguridad. Hoy la mitad de los encuestados usa internet para comunicarse, operar con servicios financieros, usar redes sociales, informarse o entretenerse. Esa inclusión digital fue bienvenida, pero llegó sin el acompañamiento necesario.
Los números del estudio
Las cifras del informe de BTR Consulting son contundentes. El 78% de los encuestados recibió solicitudes de datos personales o códigos de verificación a través de llamadas telefónicas o aplicaciones de mensajería. El 9% reconoció haber entregado información sensible ante ese tipo de contactos fraudulentos.
El impacto emocional también se midió. El 63% aseguró sentir miedo o desconfianza al utilizar dinero a través de aplicaciones y plataformas digitales. Entre las principales preocupaciones aparecen el robo de dinero, el acceso a información personal y la posibilidad de caer en engaños virtuales.
Por qué son el blanco favorito
El director de BTR Consulting, Patricio Degiorgis, fue claro. "No hablamos de casos aislados, sino de un fenómeno estructural. La incorporación veloz al ecosistema digital no fue acompañada de una alfabetización adecuada en seguridad informativa, lo que genera una combinación crítica vinculada a la mayor exposición, al uso de herramientas sensibles y a la menor capacidad para identificar riesgos".
La IA agrava el problema. Los estafadores usan deepfakes de voz e imagen para imitar familiares o autoridades, y bots que mantienen conversaciones fluidas para ganar la confianza de la víctima antes de pedir datos o transferencias. Las denuncias por ciberdelitos aumentaron un 21% en Argentina en 2024.
Las modalidades más usadas
El phishing por llamada o mensaje sigue siendo la técnica más extendida, bajo la forma de supuestos empleados bancarios, organismos del Estado o soporte técnico. También crecen las estafas por WhatsApp con cuentas clonadas de familiares y los falsos sorteos o premios que piden completar formularios con datos personales.
Qué hacer y cómo ayudar a un familiar mayor
La señal positiva del estudio es que el 81% de los adultos mayores manifestó interés en aprender más sobre seguridad digital. La demanda existe; lo que falta es la oferta accesible. Desde BTR Consulting recomiendan no compartir códigos de verificación bajo ninguna circunstancia, desconfiar de mensajes sospechosos aunque vengan de contactos conocidos, y usar contraseñas distintas en cada servicio.
Para quienes tienen familiares mayores conectados, las conversaciones preventivas son la herramienta más efectiva: explicar que ningún banco ni organismo del Estado pide claves por teléfono, y que cualquier urgencia financiera es una señal de alarma.
