El ciclo de reemplazo de las notebooks está cambiando a nivel global: los usuarios ya no renuevan sus equipos cada dos o tres años y, en algunos mercados, la vida útil promedio llegó a cuatro o cinco años. En Argentina, la tendencia es todavía más marcada: una notebook puede durar entre cinco y seis años, mientras que en equipos destinados al uso hogareño puede extenderse hasta ocho años.
Este comportamiento modifica la manera en que los consumidores eligen una computadora. En lugar de mirar únicamente el procesador, la memoria RAM o las prestaciones disponibles al momento de la compra, empiezan a ganar peso factores como la durabilidad, la calidad de construcción y la posibilidad de reparar el equipo. En el caso argentino, además, el costo de reemplazar una notebook es uno de los principales motivos para prolongar su uso.
Un cambio en los hábitos de los usuarios
En el Reino Unido, uno de los mercados donde esta tendencia está mejor registrada, el período promedio de reemplazo de una notebook se ubica actualmente entre cuatro y cinco años. Entre estudiantes y usuarios casuales puede llegar hasta seis. En cambio, los llamados heavy users, como desarrolladores, diseñadores y gamers, mantienen ciclos de renovación de dos o tres años.
En el segmento corporativo, la situación es diferente porque el recambio suele estar determinado por las políticas internas de tecnología de cada empresa. Allí, la vida útil promedio de una notebook empresarial ronda los 3,7 años.
Argentina, sin embargo, ya muestra un comportamiento más prolongado. Según estimaciones de ASUS, los equipos pueden mantenerse activos entre cinco y seis años y llegar hasta ocho en hogares. La diferencia respecto de otros mercados está principalmente en el motivo: mientras en Europa o Estados Unidos influyen factores ambientales y la madurez del hardware, en Argentina pesa especialmente el costo de reposición.
La industria empieza a fabricar equipos para durar
Esta tendencia también está modificando el diseño de las notebooks. ASUS, por ejemplo, desarrolló durante más de cuatro años Ceraluminum, un material que combina la ligereza del aluminio con la resistencia de la cerámica. La compañía asegura que es tres veces más resistente a la fractura que el aluminio anodizado convencional y que es completamente reciclable.
Las pruebas incluyeron 18.000 fricciones sobre un mismo punto y caídas desde 50 centímetros en seis ángulos diferentes. Además, el material ofrece resistencia a la corrosión y favorece la disipación térmica.
Ceraluminum está presente en toda la línea Zenbook y en Argentina llegó con la Zenbook A16, presentada en junio.
La reparación también gana protagonismo. En su edición 2026 de Failing the Fix, el U.S. PIRG Education Fund ubicó a ASUS en la categoría más alta entre notebooks, con una calificación B+ y un promedio de 8,7 sobre 10 en sus índices de reparabilidad.
Así, la pregunta dejó de ser simplemente cada cuánto cambiar una notebook y pasó a ser cuánto tiempo puede acompañar al usuario sin necesidad de ser reemplazada.
