Después de darle el aval a Hernán Lacunza, el líder del PRO, Mauricio Macri, no descarta continuar habilitando e impulsando los proyectos políticos de dirigentes que, con el sello amarillo, quieran lanzarse para competir en 2027. Se trata de movimientos que por ahora buscan mostrarse desconectados del devenir territorial, donde los referentes y armadores locales apuestan por acercarse a La Libertad Avanza el año que viene.
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Desde el entorno de Macri aseguraron que “Lacunza es un dirigente del PRO con deseos y vocación” al que “Mauricio le dio el OK para que corra y construya”, y el tiempo dirá si tendrá o no éxito. “Si aparecen otros, probablemente sea de igual manera”, advirtieron. Por lo tanto, no se descarta el impulso de otros nombres, de otros dirigentes amarillos con pretensiones de proponer un proyecto para el país que incluya más modales y republicanismo.
Lacunza es un economista, como Javier Milei, que habla el mismo lenguaje que el Presidente y discute de los mismos temas que le interesan al jefe de Estado. También es economista Axel Kicillof. Sin embargo, el dirigente del PRO no representa por sí solo un caudal de votos amplio que le permita ganar. Pero sí puede complicar una carrera libertaria si fomenta la división del voto, complicando el objetivo de una victoria en primera vuelta.
En el plano local, la aparición de Lacunza puede ser una buena noticia para la Ciudad. Así como un ministro destacó, tal como contó El Destape hace algunas semanas, que Macri se llevaba la marca de la discusión porteña a la nacional, la llegada de un candidato presidencial reduce la tensión en tierras capitalinas para permitirle mayor libertad de movimiento a Jorge Macri. Es una carta de negociación para retener la Ciudad. “Nadie mira eso, falta mucho”, buscaron desdramatizar desde el entorno de Mauricio.
Patricia Bullrich ya lo dejó en claro en reiteradas oportunidades: es necesario llegar a un acuerdo con el PRO y para eso no tiene que haber competencia contra los amarillos en la Ciudad, garantizando que los macristas tampoco presenten otras opciones a nivel nacional. Si uno de estos dos puntos no se cumple, la coalición será difícil de conseguir. Por lo pronto, el primer indicador llegará a fin de año. Jorge Macri tiene que definir, no más allá de diciembre, si desdobla las elecciones o no. Si lo hace, hay chances de que no haya acuerdo con el Gobierno. Todo bajo la suposición de que en la CABA habrá PASO porque, advirtieron en la administración porteña, no hay votos para eliminarlas.
Por lo pronto, desde el MALBA, Cristian Ritondo anticipó que la "tarea" del PRO es "blindar el cambio o para que nunca más vuelva el populismo que tanto daño le hizo al país" poniendo a la "Argentina por encima del partido". En el foro Democracia y Desarrollo, el diputado y presidente del PRO bonaerense advirtió, sin embargo, que el espacio todavía no tomó una posición sobre la eliminación de las PASO que busca el gobierno a nivel nacional.
Macri tiene previsto retomar los viajes por el país. Ya estuvo en Chaco, Mendoza, Corrientes y Santa Fe, donde se reunió con cada gobernador. Todos radicales. También se mostró en Buenos Aires y en la Ciudad. Mientras, el equipo del PRO recorre los distritos en reuniones más pequeñas, previas a un gran acto de Próximo Paso. Fernando De Andreis, secretario general del partido amarillo, ya estuvo en Jujuy con el mandatario local, donde Mauricio tiene intenciones de hacer un acto de presencia.
Todavía no está confirmada la agenda de Macri en el país. Sí viajará a Italia, a la Universidad de Bolonia, “donde va todos los años” para dar una clase. La última vez fue a comienzos del año, cuando brindó una charla sobre liderazgo, una convocatoria similar a la de visitas previas a la Business School.
