La rutina cotidiana de juntar hierbas para el mate casi se convierte en una tragedia para Luisana Inés Cañete, una mujer de 75 años residente en la localidad correntina de Colonia San Antonio, en el departamento de San Miguel. El pasado viernes 15 de mayo, mientras recorría el patio de su vivienda, fue mordida en el talón por una yarará de la cruz, una de las serpientes más venenosas de Argentina.
Según contaron allegados a la familia, la mujer se encontraba recolectando yuyos cuando, en un descuido, se topó con el ofidio. El reptil la atacó rápidamente, inyectándole su veneno en la zona del talón.
La gravedad del cuadro obligó a una intervención médica sin demoras. Cañete fue asistida de urgencia y recibió cuatro dosis de suero antiofídico, el tratamiento estándar para neutralizar los efectos del veneno de esta especie. El protocolo sanitario permitió estabilizar su estado y revertir las complicaciones iniciales.
De acuerdo con los últimos partes médicos, la mujer evoluciona favorablemente y ya se encuentra en su domicilio, bajo seguimiento sanitario. Los profesionales de salud continúan controlando su recuperación.
La yarará de la cruz: una amenaza frecuente
La yarará de la cruz (género Bothrops) es la serpiente responsable de la mayoría de los accidentes ofídicos registrados en Argentina. Su mordedura puede derivar en complicaciones graves —como necrosis, hemorragias o insuficiencia renal— si no se administra el antiveneno a tiempo. En este caso, la rapidez con que se activó la atención médica fue clave para el buen pronóstico de la paciente.
Recomendaciones para evitar accidentes
Los especialistas recomiendan a quienes viven en zonas rurales o con presencia de serpientes utilizar calzado cerrado al caminar por el pasto, evitar meter las manos en huecos o montones de hojas y, ante una mordedura, concurrir de inmediato al centro de salud más cercano para recibir el suero específico. No se deben aplicar torniquetes ni intentar succionar el veneno.
También en Santiago del Estero: un adolescente de 15 años fue mordido por una yarará cuando regresaba a su casa
En febrero de 2026, un adolescente de 15 años sufrió la mordedura de una yarará cuando regresaba a su domicilio en la ciudad santiagueña de Añatuya. Según informaron los medios locales, el menor fue trasladado de urgencia al hospital zonal, donde recibió asistencia médica inmediata y quedó internado en observación para controlar los efectos del veneno. Los profesionales de salud indicaron que el paciente se encontraba estable y bajo tratamiento, aunque no se pudo expedir un certificado médico definitivo hasta evaluar su evolución durante las horas siguientes.
El joven estuvo acompañado por un familiar cercano mientras se aseguraba su recuperación. Las autoridades locales recordaron la importancia de extremar precauciones al transitar por zonas rurales o con vegetación densa, donde suelen habitar estas serpientes venenosas. La yarará, responsable de la mayoría de los accidentes ofídicos en Argentina, tiene un veneno que puede destruir tejidos y afectar la coagulación sanguínea, por lo que la atención médica urgente es clave para evitar complicaciones graves.
