En una ciudad del oeste de Alemania circula uno de los sistemas de transporte más singulares del planeta. Se trata del Wuppertaler Schwebebahn, conocido popularmente como el tren colgante de Wuppertal, una red ferroviaria suspendida que opera desde 1901 y que es considerada la más antigua del mundo de su tipo en funcionamiento.
A diferencia de los convencionales, sus vagones cuelgan de una vía elevada sostenida por una estructura metálica. El resultado es una imagen inconfundible: los coches parecen desplazarse en el aire mientras recorren gran parte del distrito germánico.
Así es el Wuppertale, el tren colgante más antiguo del mundo
El sistema fue diseñado por el ingeniero alemán Eugen Langen a fines del siglo XIX como una solución para una ciudad atravesada por el río Wupper y rodeada de zonas urbanas densamente construidas. La obra comenzó en 1897 y el primer tramo fue inaugurado el 1 de marzo de 1901.
La línea tiene una extensión de 13,3 kilómetros y cuenta con 20 estaciones. La mayor parte del recorrido se desarrolla a unos 12 metros de altura sobre el curso de agua, mientras que otros tramos avanzan sobre avenidas y calles de la ciudad. El viaje completo dura aproximadamente 30 minutos.
Gracias a su diseño elevado, evita cruces con el tránsito urbano y mantiene una operación eficiente incluso en condiciones climáticas adversas. Actualmente es utilizado por decenas de miles de pasajeros cada día como parte del transporte público local.
Con más de un siglo de historia, el Schwebebahn se convirtió en el principal emblema de la ciudad de Wuppertal. A lo largo de los años sobrevivió a guerras, bombardeos y diversas modernizaciones que permitieron mantenerlo en servicio.
El sistema también es recordado por una curiosa anécdota ocurrida en 1950, cuando una elefanta de circo llamada Tuffi cayó al río durante un viaje promocional. El animal sobrevivió y la historia se transformó en una de las leyendas más conocidas de la ciudad.
