Vuelven después de 40 años: liberan en Corrientes una familia entera de un importante animal en peligro de extinción

Una familia completa de cuatro ejemplares fue liberada en el Gran Parque Iberá, tras más de ocho años de trabajo. Se trata de la primera reintroducción de un mamífero extinto localmente en el país. 

28 de abril, 2026 | 07.30

La última vez que se vio una familia de nutrias gigantes en territorio argentino fue en 1986. Casi 40 años después, el país volvió a ser testigo del regreso de este imponente mamífero acuático. Una familia de cuatro ejemplares —la pareja reproductora y sus dos crías— fue liberada en el Gran Parque Iberá, en el corazón de Corrientes.

El acontecimiento corona más de ocho años de trabajo sostenido y posiciona a Argentina como referente global en restauración ecológica. "Es la primera vez que se intenta reintroducir a la nutria gigante en un ecosistema donde había desaparecido completamente", explicó Sebastián Di Martino, director de Conservación de Rewilding Argentina.

La familia que hizo historia

Los protagonistas son Nima, donada por el Zoológico de Madrid; su pareja Coco, proveniente del Zoológico de Givskud (Dinamarca); y sus dos crías, Pirú y Kyra, nacidas en noviembre de 2024 en el propio Iberá. Los cuatro integran el Programa de Especies en Peligro de Extinción de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA).

El cautiverio fue parte del proceso, pero la meta siempre fue la libertad. Desde enero de 2023, Nima y Coco vivieron juntos en un recinto de presuelta dentro del Parque Nacional Iberá. Allí desarrollaron comportamientos naturales: pesca, territorialidad y cuidado parental. El 30 de junio de 2025, los cuatro ejemplares fueron liberados en la Laguna Paraná, en el corazón del humedal.

El depredador que equilibra el ecosistema

La nutria gigante (Pteronura brasiliensis) es el mamífero acuático más grande de Sudamérica. Puede alcanzar los 1,8 metros de largo y pesar hasta 33 kilos. Es diurna, extremadamente sociable y vive en grupos familiares conformados por una pareja monógama y sus crías.

Su rol ecológico es clave: es el principal depredador acuático de los humedales. Su dieta está compuesta casi totalmente por peces, lo que ayuda a mantener el equilibrio de la cadena alimentaria. Sin ella, el ecosistema se desregula.

Por qué la nutria gigante se extinguió en Argentina

Históricamente, la especie era fácil de avistar en los grandes ríos argentinos. Pero su comportamiento —diurna, ruidosa, curiosa, con tendencia a permanecer junto a compañeros heridos— la convirtió en un blanco fácil para los cazadores. La pérdida de hábitat y la persecución humana la llevaron a la desaparición local.

Hoy está clasificada como en peligro de extinción a nivel mundial por la UICN y enfrenta una disminución sostenida en toda Sudamérica.

Un esfuerzo colectivo

El proyecto cuenta con el respaldo del Gobierno de Corrientes, la Administración de Parques NacionalesProjeto Ariranha de Brasil, y zoológicos de Hungría, Alemania, Suecia, Francia y Estados Unidos. También participaron científicos argentinos, veterinarios y especialistas en manejo de fauna.

El proceso incluyó la búsqueda de parejas reproductoras, el desarrollo de protocolos sanitarios, técnicas de transporte adaptadas a la especie, y recintos de cuarentena y presuelta. Para garantizar el éxito, se diseñó un sistema de monitoreo post-liberación con arneses de seguimiento y estudios de ADN ambiental.

"El proyecto de reintroducción de nutria gigante que llevamos adelante en Argentina es único a nivel mundial", destacó Guillermo Díaz Cornejo, vocal del directorio de Parques Nacionales.

Un futuro con esperanza

Con más de 756.000 hectáreas de humedal protegido, el Gran Parque Iberá ofrece las condiciones óptimas: abundancia de presas, ausencia de caza y un entorno libre de contaminación. La liberación de Nima, Coco, Pirú y Kyra no solo devuelve una especie al monte, sino que restaura el equilibrio de un ecosistema entero.

Argentina hizo historia. Ahora, el desafío es que esa historia continúe.