Cambiar el cepillo de dientes no debería depender únicamente de su aspecto. Aunque muchas personas esperan hasta que las cerdas están completamente deformadas, los especialistas aseguran que ese momento llega demasiado tarde y que la eficacia del cepillado ya comenzó a disminuir.
La recomendación de la Asociación Dental Estadounidense (ADA) es reemplazar el cepillo cada tres o cuatro meses, tanto si se trata de un modelo manual como del cabezal de un cepillo eléctrico. El motivo principal no es la acumulación de bacterias, sino el desgaste de las cerdas, que con el uso diario pierden rigidez y ya no eliminan la placa bacteriana de manera eficiente.
Por qué no conviene usar el mismo cepillo durante más tiempo
Con el paso de las semanas, las cerdas comienzan a doblarse, abrirse y perder su forma original. Esto reduce su capacidad para limpiar correctamente la superficie de los dientes y la línea de las encías, favoreciendo la acumulación de placa y aumentando el riesgo de caries, gingivitis e infecciones bucales.
Los odontólogos explican que un cepillo desgastado también tiene más dificultades para llegar a los espacios entre los dientes, donde suelen acumularse restos de alimentos y bacterias.
Los expertos aclaran que los tres o cuatro meses son una referencia general, pero existen casos en los que el reemplazo debe hacerse antes.
Entre ellos se encuentran:
- Cuando las cerdas están abiertas, dobladas o deshilachadas.
- Si el cepillo presenta mal olor o residuos que no se eliminan con el lavado.
- Después de una infección bucal importante o, en algunos casos, tras una gripe o enfermedad, especialmente si el profesional tratante así lo recomienda.
- Si el cepillo cayó en un lugar contaminado o estuvo expuesto a condiciones poco higiénicas.
- Cómo cuidar el cepillo para que dure lo necesario
Además del recambio periódico, los especialistas aconsejan enjuagar el cepillo con agua corriente después de cada uso, dejarlo secar al aire en posición vertical y evitar guardarlo en recipientes cerrados, ya que la humedad favorece el crecimiento de microorganismos. También recomiendan no compartir cepillos entre distintas personas.
Los odontólogos recuerdan que renovar el cepillo no reemplaza una buena técnica de higiene. Para mantener una correcta salud bucal recomiendan cepillarse al menos dos veces por día con una pasta dental con flúor, dedicar alrededor de dos minutos al cepillado y complementar la limpieza con hilo dental o cepillos interdentales.
