El fin de semana largo y las vacaciones de invierno son la oportunidad perfecta para hacer una escapada sin viajar demasiado lejos. A apenas 45 minutos de vuelo desde Buenos Aires, Concordia, en la provincia de Entre Ríos, se presenta como uno de los destinos más completos de la temporada, con propuestas que combinan relax, naturaleza, historia, gastronomía y actividades para toda la familia.
Con una oferta pensada tanto para quienes buscan descansar como para los que prefieren recorrer nuevos paisajes, la ciudad ofrece experiencias que van desde aguas termales hasta paseos por viñedos, circuitos culturales y aventuras al aire libre.
Uno de los principales atractivos de Concordia son sus complejos termales, alimentados por las aguas del Acuífero Guaraní. Durante el invierno, las piscinas de agua caliente se convierten en el plan ideal para disfrutar en familia o en pareja.
Las Termas Concordia cuentan con piscinas cubiertas y al aire libre, además de espacios de relax, mientras que las Termas del Ayuí ofrecen un entorno natural con cascadas de piedra y sectores pensados para desconectarse de la rutina.
Quienes prefieren el turismo al aire libre encontrarán en el Parque San Carlos uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Allí se puede recorrer el histórico castillo, realizar caminatas por senderos rodeados de naturaleza y participar de visitas guiadas que permiten conocer la historia del lugar.
Durante las vacaciones de invierno también se organizan actividades recreativas para toda la familia, como búsquedas del tesoro, talleres y recorridos especialmente diseñados para los más chicos.
Concordia también se consolidó como un destino para los amantes del vino. Las bodegas de la región ofrecen visitas guiadas y degustaciones de variedades como Tannat, Marselan y Merlot, en un recorrido que permite conocer el crecimiento de la vitivinicultura entrerriana. La propuesta se completa con estancias y días de campo donde es posible realizar cabalgatas, caminatas rurales y observación de aves.
El lago de Salto Grande suma otra alternativa para quienes buscan actividades con más adrenalina. Allí se pueden realizar paseos en lancha, pesca deportiva con devolución e incluso experiencias como canopy y vuelos de bautismo para contemplar la región desde el aire.
Además, el Complejo Hidroeléctrico Salto Grande ofrece visitas para conocer el funcionamiento de una de las obras de infraestructura más importantes compartidas entre Argentina y Uruguay.
La ciudad también invita a descubrir su patrimonio arquitectónico. El Palacio Arruabarrena, el Museo de Antropología y el Centro Cultural Salto Grande forman parte de un circuito cultural que se suma a los edificios de estilo Art Nouveau que distinguen al centro de Concordia.
Qué comer en Concordia
La gastronomía local es otro de los motivos para visitar la ciudad. Los restaurantes destacan productos típicos de la región como el pescado de río, los cítricos, la miel, la nuez pecán y los arándanos, protagonistas de platos y postres que reflejan la identidad del litoral.
