En plena pandemia, creó una cooperativa con presos para abrigar a personas de la calle

Myriam Mihkelson, integrante del Consejo Publicitario Argentino, fundó El Otro Frío, un proyecto que busca abrigar personas en situación de calle, cuidar el planeta y reinsertar socialmente a las personas privadas de su libertad.

24 de julio, 2022 | 00.05

La pandemia del coronavirus fue un año muy duro para las personas en situación de calle. Según datos obtenidos por la Dirección General de Estadísticas y Censos, la cantidad de personas durmiendo en la calle aumentó un 48% en relación al 2019. Fue a mediados de 2020 cuando a Myriam Mihkelson, licenciada en Publicidad e integrante del Consejo Publicitario Argentino, se le ocurrió que podía hacer "una acción de triple impacto" para resolver tres problemáticas sociales que hasta el día de hoy siguen latentes: la cantidad de personas que pasan frío durmiendo en la calle, las escasas políticas ambientales para cuidar el planeta y la falta de oportunidades laborales con las que cuentan las personas privadas de su libertad una vez que salen de la cárcel.

Así, Myriam y sus compañeros del Consejo crearon El Otro Frío, un proyecto ambiental protagonizado por reclusos del penal de San Martín. Esta iniciativa contó con la ayuda de Fundación Espartanos, que trabaja para reinsertar socialmente a cientos de reclusos y reclusas en los penales, y de La Sachetera, un proyecto que recolecta sachets de leche y yogurth para reutilizarlos y transformarlos en cosas. El cálculo cerró perfecto: Myriam consiguió la ayuda de otras organizaciones, empresas, anunciantes y medios y creó un taller de costura dentro del penal para enseñarles a las personas presas a fabricar mantas aislantes capaces de proteger del frío a los que duermen en la calle. En diálogo con El Destape Web, la vocera contó todos los detalles sobre esta iniciativa y cómo se puede colaborar desde casa con donaciones.

El drástico aumento de personas en situación de calle no fue un drama momentáneo de la pandemia. "Lamentablemente, aún hoy en 2022 sigue siendo un gran tema", explicó Myriam. Y el otro problema fue que las organizaciones tuvieron que interrumpir sus actividades habituales, por lo que en 2020 recolectar sachets y desarrollar talleres en los penales no fueron tareas posibles. Según datos obtenidos por el Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (SNEEP), en 2020 apenas un 9% de los presos se capacitó laboralmente, mientras un año atrás lo había hecho un 19%. En ese momento de crisis, Myriam estaba pensando en nuevas estrategias comunicativas para implementar en el Consejo cuando de repente se le ocurrió "generar impacto a través de la acción". “Desde el Consejo, uno de los objetivos es generar conciencia y abrir conversación sobre el cuidado del medioambiente. Nos pareció que el sachet era un material perfecto; es algo cotidiano que está en todas las casas y que todo el tiempo lo tenemos a mano”, explicó. 

Una vez que llevaron la propuesta al penal y consiguieron todos los materiales, les enseñaron a los reclusos a usar máquinas de coser y, desde entonces, su trabajo fue creciendo cada vez más. Con la ayuda de máquinas y selladoras, los Espartanos y Espartanas aprendieron a confeccionar estas mantas sellando los sachets y uniéndolos. "Fueron aprendiendo rápidamente a través de tutoriales. Darles una propuesta de acción con este objetivo los entusiasmó muchísimo. Estuvieron súper predispuestos de poder también, aún en sus circunstancias, ayudar a otros que tal vez estaban con más necesidades u otras necesidades. Sentirse útiles para ellos ha sido muy importante”, detalló Myriam.

Myriam Mihkelson, integrante del Consejo Publicitario Argentino y fundadora de El Otro Frío.

Que las personas privadas de su libertad hayan sido protagonistas de este trabajo fue clave, ya que muchos de ellos vivieron en carne propia lo que es pasar frío durmiendo en la calle. “Hace unos 15 días fuimos a visitarlos al penal para agradecerles y que ellos también dimensionaran que son parte de este equipo de trabajo. Y más de uno nos contaba que también sabía lo que era vivir en situación de calle, porque era algo que habían experimentado, con lo cual este aporte para ellos cobraba una dimensión aún mayor”, sumó. 

A mediados de 2022, El Otro Frío festejó un nuevo triunfo en el penal de San Martín: el servicio penitenciario aprobó que este taller funcione de manera permanente durante todo el año. Teniendo en cuenta que apenas un 27% de los presos completó el nivel primario, el 13% el secundario y solo un 5% un terciario o universitario, el desarrollo de talleres dentro de los penales es fundamental para la reinserción laboral. "Es muy importante que puedan reinsertarse con herramientas, que puedan valerse por sí mismos, además de la sensación de hacer un trabajo digno y útil y poder ayudar. Es importante porque genera oportunidad para tener una vida diferente", concluyó Myriam.

Cómo colaborar con El Otro Frío

Si consumís leche o yogurth en tu casa, podés donar tus sachets. Es importante que cumplas con los pasos indicados por El Otro Frío en las historias destacadas de su cuenta de Instagram (@elotrofrio). Ahí vas a encontrar un instructivo para cortarlos, lavarlos y dejarlos secar. Una vez hecho eso, buscá tu punto de recolección más cercano de La Sachetera (@lasachetera) y acercalos ahí. 

Además, La Sachetera comparte en sus redes sociales varios tutoriales para que cualquiera aprenda a confeccionar cosas con sachets. También podés colaborar con donaciones para la Fundación Espartanos: desde hilos hasta selladoras o máquinas de coser. “Cuidar el medio ambiente es un beneficio para todos. Empezar a incorporar el hábito de separación de residuos, plásticos y productos reciclables, para poder colaborar desde nuestro metro cuadrado con un mundo mejor”, concluyó Myriam.

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