En una jornada marcada por los avances y amenazas militares estadounidenses, el presidente Donald Trump anunció un aumento del 50% en el presupuesto militar de los Estados Unidos para 2027, a la par que cruzó las poderosas empresas contratistas del Departamento de Defensa. Las acusó de priorizar la distribución de "dividendos masivos" y la recompra de acciones "en detrimento de la inversión en plantas, equipos e infraestructura productiva", y amenazó con prohibir estas acciones, si no apuran su producción. De inmediato, las acciones de las compañías principales del sector cayeron.
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Tras la intervención militar en Venezuela, el secuestro de su presidente Nicolás Maduro y este miércoles la incautación de un petrolero ruso que era perseguido hace dos semanas en el Atlántico, Trump mantiene su escalada belicista hacia el mundo al ratificar que aumentará el presupuesto militar en 2027 en un 50%.
En paralelo, horas antes, había amenazado a las principales empresas contratistas de Defensa de Estados Unidos con prohibirles la distribución de ganancias entre sus directivos y accionistas. Las acusa de "no cumplir" con los plazos en los contratos que tienen con el Departamento de Defensa.
Cuestionó la política de dividendos, recompras de acciones y los sueldos de los ejecutivos de la industria militar, y prometió avanzar con restricciones si no se corrigen lo que considera "graves fallas" en la producción y el mantenimiento de equipamiento estratégico. Lo cual derivó en una mala noticia para los empresarios: cerraron la jornada con bajas en las acciones de mercado de entre el 2 y el 5%.
Comenzó poniendo una empresa en particular como ejemplo. "El Departamento de Guerra me ha informado que la contratista de defensa Raytheon ha sido la menos receptiva a las necesidades del Departamento de Guerra, la más lenta en aumentar su volumen y la que ha invertido de forma más agresiva en sus accionistas, en lugar de en las necesidades y demandas de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Raytheon parece creer que esto es la Administración Biden y que esto es "lo de siempre", ¡pero NO LO ES! O Raytheon da un paso al frente y empieza a invertir en inversiones iniciales, como plantas y equipos, o dejará de hacer negocios con el Departamento de Guerra", escribió el mandatario estadounidense en su red social Truth Social.
"Además, si Raytheon desea seguir haciendo negocios con el Gobierno de Estados Unidos, bajo ninguna circunstancia se le permitirá realizar recompras de acciones adicionales, donde ha gastado decenas de miles de millones de dólares, hasta que se ponga las pilas. Nuestro país es lo primero, y van a tener que aprenderlo a las malas", concluyó.
Después del anuncio, se supo que las acciones de empresas de armas como la Lockheed Martin cayeron un 1,7%, mientras que las de Northrop Grumman retrocedieron un 2%. También se vieron presionados otros gigantes del complejo militar-industrial estadounidense, como Raytheon Technologies -la principal víctima de las palabras de Trump-, General Dynamics y L3Harris Technologies, que operaron en baja durante la tarde del miércoles. El movimiento reflejó la inquietud de los inversores ante un eventual endurecimiento de las condiciones regulatorias y financieras para un sector históricamente beneficiado por el gasto público.
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Trump contra los empresarios de armas: propuso un tope de cinco millones de dólares a sus ganancias personales
El mandatario también se refirió a las ganancias de los altos ejecutivos del sector, a las que calificó como "exorbitantes e injustificables". Trump sugirió imponer un tope salarial de 5 millones de dólares para los directivos, "apenas una fracción de lo que ganan actualmente", en sus propias palabras.
Trump vinculó estas críticas con lo que considera "un desempeño deficiente en la producción" y el mantenimiento del equipamiento militar. "No permitiré dividendos ni recompras de acciones para las empresas de defensa hasta que se solucionen estos problemas", escribió en otra publicación en Truth Social más temprano este miércoles, y sumó que los fondos destinados a esas prácticas deberían utilizarse para fabricar equipos, en lugar de recurrir a préstamos bancarios o a mayores aportes del Estado.
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"Debe fabricarse ahora con los dividendos, las recompras de acciones y la sobrecompensación de los ejecutivos, en lugar de pedir prestado a instituciones financieras o recibir el dinero del gobierno. A largo plazo, esto beneficia tanto a los ejecutivos como a los accionistas, porque será excelente para nuestro país", terminó al final del mensaje.
Para los mercados, según analistas, las declaraciones de Trump generaron incertidumbre en un sector que suele ser considerado "defensivo" por los inversores. Sin embargo el futuro inmediato de las acciones de estas compañías dependerá de si las advertencias presidenciales se traducen en medidas concretas o quedan, como ya pasó otras veces, en el terreno de la retórica política.
