El estrés es moneda corriente al día de hoy, pero hay un ritual matutino que los expertos recomiendan para empezar el día con energía, buen ánimo y una mayor concentración.
Hacer simples cambios en tu rutina puede tener un gran impacto para tu bienestar mental. Los expertos llaman a esto "reseteo sensorial" y consiste en hacer una rutina breve pero intencionada, para ayudar a regular tu sistema nervioso.
De esta manera, el cerebro procesa mejor la información y puede salir de ese estado de lucha o huida hacia un lado parasimpático, mucho más calmado.
“El estímulo sensorial en forma de sonido, aroma, temperatura o textura puede ayudarnos a anclarnos en el momento presente", dice Nina Kaiser, psicóloga licenciada y fundadora de Practice San Francisco, en diálogo con Real Simple.
En este sentido, sostiene que "cambiar de estado al enviarle a nuestro sistema nervioso un poderoso mensaje de que estamos a salvo y que está bien relajarse”. Por esta razón, la forma en la que empezamos el día es "la base para marcar el tono del resto del día".
Cristina Billingsley, directora clínica de Sierra Center for Wellness, señala que los reinicios sensoriales más efectivos comparten tres elementos clave: conciencia intencional, estimulación sensorial y previsibilidad. Por esta razón, recomendó tres hábitos en puntual.
3 hábitos simples para empezar el día sin estrés
1. Sentate en silencio
"Muchas personas se despiertan y enseguida se lanzan a la actividad o a la estimulación, como revisar el teléfono, leer las noticias o preparar a los chicos para la escuela”, dice Billingsley.
Tomarte al menos 5 minutos sentándote en silencio pueden ayudar a que tu cuerpo desacelere y la mente se prepare para lo que viene, evitando la sobreestimulación.
Para profundizar este estado de calma, podés hacer una respiración 4-7-8: inhalar en 4 segundos, retener 7 y exhalar en 8. La exhalación prolongada ayuda a activar el sistema nervioso parasimpático, indicándole al cuerpo que es seguro relajarse.
2. Absorbé la luz natural
“La exposición a la luz natural puede aumentar la producción de serotonina y endorfinas, lo que mejora el estado de ánimo, la concentración y reduce los sentimientos de estrés o depresión”, explica la Dra. Kaiser.
Alcanza con que abras las cortinas o ventanas y dejes entrar la luz del día. Esto ayuda significativamente a regular el sistema nervioso al activar esos mismos cambios bioquímicos en el cerebro y el cuerpo.
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3. Encendé una vela o un difusor
El olfato está estrechamente conectado con los centros emocionales y de memoria del cerebro, por lo que ciertos aromas pueden cambiar rápidamente nuestro estado de ánimo.
“Un aroma familiar o reconfortante puede interrumpir el estrés y devolver al cuerpo a un estado de calma”, dice Jessica Dorzek, trabajadora social clínica y especialista en regulación del sistema nervioso.
La lavanda suele usarse por sus efectos relajantes, mientras que los cítricos o menta suelen sentirse más estimulantes y refrescantes. “Muchas veces el aroma más poderoso es uno personal, asociado a un recuerdo positivo o una sensación de comodidad”, concluye la experta.
