Con el inicio de un nuevo año, muchas personas buscan formas de ordenar deseos, objetivos y proyectos. En ese contexto, una práctica ligada al mundo del bienestar emocional y la manifestación volvió a ganar fuerza en redes sociales: el scripting. Qué es esta tendencia y cómo practicarla.
Videos, cuadernos dedicados y rutinas matinales convirtieron esta técnica en una de las más mencionadas para arrancar el año con foco y claridad. Lejos de ser una moda completamente nueva, el scripting retoma ideas de la visualización creativa y el journaling, pero las combina en un formato simple, accesible y fácil de sostener en el tiempo.
Qué es el scripting y en qué se basa
El scripting es una práctica de escritura que consiste en redactar una situación futura como si ya estuviera ocurriendo. La clave está en escribir en tiempo presente, con detalles concretos y desde una emoción positiva, como si ese deseo ya se hubiera manifestado.
No se trata de una lista de objetivos ni de un plan de acción tradicional, sino de un ejercicio de conexión con lo que se quiere atraer: trabajo, bienestar, vínculos, dinero o cambios personales. La escritura funciona como una herramienta para enfocar la atención y reforzar la intención.
El auge del scripting tiene varias explicaciones. Por un lado, conecta con la necesidad de bajar el ritmo y tomarse un momento de introspección. Por otro, ofrece una sensación de control en contextos de incertidumbre, algo especialmente valorado al comienzo del año.
Además, su formato es flexible: no requiere conocimientos previos, puede hacerse en pocos minutos y se adapta a distintos estilos de vida. Esa simplicidad es una de las razones por las que se volvió viral en plataformas como TikTok e Instagram.
Cómo practicar scripting paso a paso
Para empezar, solo hace falta un cuaderno y un momento de calma. Se recomienda escribir a mano, ya que ese gesto refuerza la conexión emocional con lo que se expresa. El texto debe narrar una escena deseada en tiempo presente, incluyendo sensaciones, pensamientos y emociones asociadas.
Muchos practicantes sugieren hacerlo por la mañana o antes de dormir, cuando la mente está más receptiva. No hay una extensión fija: puede ser un párrafo breve o varias páginas, siempre que el ejercicio se sienta genuino y no forzado.
Aunque suele asociarse a la “ley de atracción”, el scripting también puede leerse como una herramienta de claridad personal. Al escribir, se ponen en palabras deseos difusos y se detecta qué es realmente importante. En ese sentido, más allá de creer o no en la manifestación, la práctica funciona como un ejercicio de autoconocimiento.
