Las almendras son un superalimento que, si se consume todos los días, tiene enormes beneficios para la salud, según nutricionistas. Aunque los frutos secos tengan mala fama de subir el colesterol y aumentar la grasa corporal, esto no es tan así, explican los expertos.
Las almendras son ricas en fibra y grasas saludables, dos componentes con inmensos beneficios para la salud. Ayudan a mantener el colesterol bajo, a generar saciedad, a controlar el peso y a mantener los niveles de energía estable durante todo el día.
Qué pasa si comés almendras todos los días
Los nutricionistas aprueban comer almendras todos los días, con casi ninguna advertencia. “Cuando incorporás almendras diariamente, básicamente estás alimentando tu microbioma intestinal”, dijo Molly Pelletier, dietista registrada (RDN) y especialista en salud intestinal.
Toda esa fibra alimenta a las bacterias buenas del intestino, lo que favorece un microbioma más diverso y saludable: “Este hábito diario puede aumentar la producción de butirato, un ácido graso de cadena corta que ayuda a fortalecer la pared intestinal y reducir la inflamación".
Los beneficios de las almendras
A pesar de su contenido de grasa, las almendras son ricas en grasas insaturadas saludables para el corazón y se asocian a niveles más bajos de colesterol, presión arterial más baja y un menor riesgo de enfermedades cardíacas, sostienen expertos de Real Simple.
El consumo regular de almendras también beneficia la salud intestinal, ya que alimenta a las bacterias beneficiosas y aumenta compuestos antiinflamatorios, lo que las convierte en una excelente alternativa a los snacks ultraprocesados. "Las almendras son realmente una potencia nutricional: aportan proteína vegetal, fibra dietética, grasas saludables, vitaminas y minerales”, añade la nutricionista.
“Esa combinación específica de proteína, fibra y grasas saludables es perfecta para generar saciedad, por lo que las recomiendo mucho a mis pacientes", agregó. Además, sostuvo que lo ideal es un puñado generoso equivalente a 23 almendras por día. "Muchas investigaciones clínicas recientes, especialmente sobre salud intestinal y beneficios metabólicos, han analizado un consumo un poco mayor de dos onzas al día (unos 45–50 gramos)”, concluyó.
