Jorge Targalione, cardiólogo y divulgador, habló acerca de los problemas que puede desatar dormir con la televisión encendida. En diálogo con La Nación+, indicó: "Dejar encendida la televisión para dormir es un grave problema". Según el especialista, esta conducta lleva a un mal desarrollo de la rutina del sueño, y eso deriva en otros problemas, tanto físicos como mentales, dado que el cuerpo se recupera al dormir.
"Tenemos varias fases de sueño: la fase ligera, en la que te empezás a quedar dormido; la fase más profunda, en la que mejorás la capacidad muscular y el sistema inmune; y el sueño REM, cuando soñás y metabolizás la parte emocional de tu vida", explicó el cardiólogo, quien fue determinante: "Evitaría acostarme con la televisión prendida, es como un rum rum que se genera. Hay que apagarla".
Cuál es la rutina de sueño perfecta, según un cardiólogo
Según Jorge Targalione, cardiólogo, la rutina de sueño perfecta implica: "Acostarse siempre a la misma hora, tratar de relajarse, lavarse los dientes, tener una habitación no muy cálida, no transpirar", y es que, el dormir tiene consecuencias directas sobre sistemas como el cardíaco: "Es uno de los factores muy, pero muy grande para nuestro corazón".
Asimismo, en otra entrevista con el mencionado medio de comunicación, Targalione aconsejó: "Está comprobado que dormir de costado es muchísimo mejor que hacerlo boca arriba o boca abajo", y es que: "Si dormimos de costado mejoramos nuestra apnea de sueño, es decir, dejamos de roncar", explicó.
Siguiendo esta línea, profundizó: "Nosotros roncamos porque la lengua se aplasta por donde debe pasar el aire, impidiendo la normal circulación. Durmiendo de costado, la parte trasera de la lengua gira y ese espacio queda libre", y se refirió a como una mala postura al descansar puede afectar a la digestión y como, al contrario: "Al dormir de costado, el esófago queda más arriba que el estómago, entonces los jugos gástricos no suben".
Por último, el cardiólogo habló de la importancia de comer temprano para hacer la digestión y recién después acostarse a dormir. En este sentido, recomendó las ocho de la noche como un buen horario para la última comida del día. Asimismo, fue enfático en la importancia de dormir en plena oscuridad, para que el cuerpo entre en un ciclo de relajación y no hayan estímulos que lo molesten. En este sentido, la luz de la televisión encendida, y mucho menos el sonido activado, son favorables a la hora de dormir.
