Isabel Espeso Curto, psicóloga: "La relajación muscular progresiva es una técnica de relajación mente-cuerpo"

La especialista explicó que la mayoría de las personas acumulan tensión sin ser conscientes de ello y cómo solucionarlo con la técnica de relajación muscular progresiva.

25 de marzo, 2026 | 19.06

La ansiedad y el estrés no son exclusivos de la mente, sino que el cuerpo también los expresa. La tensión en los hombros, la mandíbula apretada o la rigidez en la espalda son síntomas claros de aquellos. En este sentido, Isabel Espeso Curto, psicóloga, recomendó la técnica de relajación muscular progresiva.

Se trata de un método desarrollado por el médico estadounidense Edmund Jacobson en la década de 1930. Según explicó Isabel Espeso Curto: “Esta técnica psicológica consiste en tensar y relajar de forma consciente distintos grupos musculares del cuerpo con el fin de aprender a reconocer la diferencia entre estar en tensión y estar relajado”.

La relajación muscular progresiva es una técnica recomendada por psicólogos.

Según la psicóloga, este entrenamiento permite identificar cómo se siente cada estado físico: “Cuando estamos preocupados o estresados, el cuerpo tiende a mantenerse en un estado de alerta: aumenta la tensión muscular, la respiración se acelera y resulta más difícil relajarse”. Asimismo, señaló que muchas personas intentan calmar la mente sin éxito porque “se relajan mentalmente, pero el cuerpo sigue activado”.

En este sentido, explicó: “En consulta vemos con frecuencia que muchas personas acumulan tensión física sin ser plenamente conscientes: hombros encogidos, mandíbula apretada o rigidez en la espalda. Los ejercicios del método ayudan a tomar conciencia del cuerpo y a reducir gradualmente esa activación física”.

Beneficios de la relajación muscular progresiva

La práctica sostenida de la técnica de relajación muscular progresiva puede generar mejoras tanto a nivel físico como emocional. Entre los principales beneficios, se destaca la disminución de la tensión muscular acumulada, lo que contribuye a aliviar molestias corporales y reducir la rigidez.

Asimismo, uno de los efectos positivos es la reducción del estrés y la sensación de nerviosismo. En este sentido, diversos estudios muestran que, con práctica regular, por ejemplo, sesiones de 20 minutos varios días a la semana, disminuyen indicadores fisiológicos del estrés como el cortisol.

Otro punto clave es el aumento de la conciencia corporal, y es que al enfocarse en cada grupo muscular, la persona aprende a reconocer señales tempranas de tensión y a intervenir antes de que escalen. En esta línea, Espeso Curto señala que, con el tiempo, “muchas personas empiecen a identificar antes las señales de tensión y a aplicar estrategias para reducirla”.

Por último, la relajación muscular progresiva puede favorecer el descanso: “Favorece que el cuerpo pase de un estado de activación a uno más compatible con el sueño”. Es por eso que, practicarla antes de dormir ayuda a preparar el organismo para el descanso, especialmente en quienes sienten que su mente sigue activa al acostarse.