Cuidar la alimentación en vacaciones suele ser una tarea más difícil que en cualquier otra época del año. En los descansos, los hábitos alimentarios suelen cambiar y la oferta de productos nocivos para la salud siempre abundan. Desde ultraprocesados como hamburguesas, bebidas azucaradas y golosinas hasta frituras y productos con alto contenido calórico.
Sin embargo, es posible priorizar comidas caseras, elaboradas con alimentos frescos y poco procesados, compatible con el descanso y el disfrute. En esta línea, los especialistas en Nutrición del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires destacan que en las jornadas prolongadas de la playa la planificación cumple un rol clave para sostener la alimentación saludable.
Todo se basa en la organización
“Definir con anticipación qué comidas y colaciones se llevarán, y realizar las compras previamente, permite evitar decisiones impulsivas y el consumo excesivo de alimentos con altos contenidos de sal, azúcares y grasas no saludables”, expresó la nutricionista Stefania Lazzaro, de la Dirección de Alimentación y Dietética del Hospital de Clínicas.
Preparar los alimentos en casa no solo facilita un mayor control sobre la calidad y el valor nutricional de las comidas, sino que también contribuye a mantener hábitos saludables y a reducir el gasto fuera del hogar. “Una alimentación equilibrada y completa es fundamental en todas las etapas de la vida, ya que favorece la prevención de enfermedades, fortalece el sistema inmunológico y preserva la salud general”, agregó la nutricionista.
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Recomendaciones para mantener una alimentación saludable en vacaciones
Entre las principales recomendaciones, los especialistas destacan la importancia de no saltear comidas y proponen armar una vianda completa, que incluya una comida principal, una colación dulce y agua suficiente para toda la jornada. De este modo, se evita depender de la oferta gastronómica del lugar y se facilita la organización.
También sugieren preparar las viandas la noche anterior o incluso planificar para varios días, lo que permite optimizar tiempos, reducir el estrés y disfrutar del descanso sin descuidar la alimentación. "Las porciones deben adaptarse a cada persona según su edad, nivel de actividad y preferencias”, acotó Lazzaro.
"Se recomienda incluir alimentos de distintos grupos, priorizando verduras frescas y de estación, combinando cereales con verduras, legumbres, carnes o huevo, y utilizando aceites, semillas trituradas o frutas secas sin sal agregada para aderezar", expresaron desde el Clínicas y sumaron: "Para las opciones dulces, se sugieren frutas frescas, frutas secas, yogur natural sin endulzar, budines, galletitas u otros panificados elaborados preferentemente con harinas integrales, avena y frutas".
La correcta conservación de los alimentos es otro aspecto fundamental para prevenir intoxicaciones. “Las viandas deben guardarse en recipientes herméticos limpios y transportarse en heladeritas con hielo para mantener la refrigeración”, explicó Lazzaro y subrayó la importancia de lavarse las manos antes de manipular los alimentos y antes de comer.
