“Me dijeron que no pregunte nada porque iba a terminar mal”: declaró “Pequeño J” y aseguró que no participó de los crímenes de Lara, Morena y Brenda

Mientras está detenido en Marcos Paz, el joven detenido y extraditado desde Perú negó haber organizado y participado del triple crimen de Florencio Varela y pidió disculpas a las familias de las víctimas.

26 de mayo, 2026 | 17.13

Tony Valverde Victoriano, conocido como “Pequeño J”, declaró en la causa que lo investiga por el triple narco femicidio de Florencio Varela y aseguró que no estuvo al momento de los crímenes, aunque conocía previamente la casa donde ocurrieron. Además, repitió que “no sabía nada del plan” y señaló a otro imputado en la causa, Miguel Ángel Villanueva Silva, para quién según él estaba trabajando y “hacía presencia” cuando lo necesitaban para los mandados, “porque a él no le gustaba que la gente lo vea mucho”.

Según la declaración, que realizó de manera virtual desde el penal de Marcos Paz, “Pequeño J” entró al país de manera ilegal por las fronteras del norte y luego viajó en micro desde Jujuy a Buenos Aires. Cuando llegó, alquiló una habitación y empezó a trabajar vendiendo ropa de manera ambulante. Compraba en La Salada y vendía en la calle. Según explicó, le habían recomendado alquilar una habitación en la Villa Zavaleta, en el barrio porteño de Barracas, donde luego se cruzó con un hombre que había conocido en Perú, Miguel Ángel Villanueva Silva, y le propuso que trabajara para él. Así, “Pequeño J” puso sobre la mesa el nombre de otro de los imputados pero lo señaló como líder en la organización de los crímenes. Luego, contó el joven que fue extraditado desde Perú, conoció a otros jóvenes entre los que señaló a Matías Ozorio, señalado como ladero de “Pequeño J” y a Iara Ibarra, otra imputada en la causa.

En el avance de su relato, y tras acusar directamente a Villanueva Silva como quien le daba órdenes, “Pequeño J” contó que en una oportunidad el mismo hombre lo mandó a que acompañara a otro hombre, apodado “Gordo”, a buscar unas chicas. Fue el 6 de septiembre de 2025, según contó Tony Janzen Valverde Victoriano, cuando conoció a Lara y a Morena. Días después, contó el imputado, se encontraron con las chicas en un boliche de Flores y “‘Gordo’ le daba plata a Lara y le decía de verse en otro lado, en una quinta con amigos. Ella le dijo que sí, que iba a llevar amigas y le mostró fotos”, aseguró. Ahí, aseguró en su declaración, Tony le pregunta si iban a ir a una fiesta, entonces Lara le pregunta “¿No sabés de la fiesta?”, a lo que el gordo le dice que sí, que me está haciendo el boludo nomás. En ese relato, “Pequeño J” sostuvo que después, Miguel Ángel lo llamó y le dijo “que no pregunte más nada, que va a terminar mal, que haga presencia nomás”. En ese tramo de la declaración, Tony aseguró que “esa noche “Gordo” le dio plata a Lara y Morena sólo por ir a esa reunión”.

Luego de esta declaración, “Pequeño J” llegó al momento clave y contó que fue a la casa de Florencio Varela un día antes de los crímenes. Según su relato, el 18 de septiembre Miguel Ángel Villanueva Silva le encomendó a Tony y a otro joven apodado “Nero” que acompañen a “Gordo”. De acuerdo a ese relato, este hombre los buscó en un auto Volkswagen gris y fueron a la casa donde luego asesinarían a las chicas. Esa casa es la que vivía Villanueva Silva, y fue él quien “le dijo al ‘Gordo’ que al costado de la parrilla iban a poner las cosas”. Además, Tony detalló que Villanueva Silva pidió dos parlantes con música y cuando él preguntó por si podía haber quejas de vecinos, tanto Villanueva Silva como Celeste, que vivía en esa casa, le dijeron que no. Después, dijo “Pequeño J”, acompañó a ‘Gordo’ a una concesionaria donde supuestamente iban a comprar la camioneta blanca con la que pasaron a buscar a las chicas y Miguel Ángel le dijo que se vaya a su casa, que le mandaría algo.

Así llegó “Pequeño J” a la declaración sobre la noche de los crímenes. Contó que llegó a su casa cerca de las 8 de la noche y se puso a jugar a los jueguitos para después ir a buscar comida a un restaurante peruano y luego se fue a dormir. Para mantener su coartada, el sindicado como ideólogo del triple crimen le pidió a los investigadores que contrasten sus dichos y horarios con la antena celular de Villa Zavaleta “donde se conectó toda la noche”. Según relató a la Justicia, eran “cerca de las 6 de la mañana” cuando llegaron Nero y Ozorio a la casa. El primero se fue a dormir pero su amigo “estaba con la ropa toda mojada” y le pidió bañarse y cambiarse. Además dijo que fue Ozorio quien le dio un arma y le pidió que la escondiera, y según Tony es el arma que encontraron en la casa de su novia cuando allanaron. Todo esto ocurrió por orden de Miguel, le dijo “Pequeño J” a la Justicia y por eso, continuó su relato, cerca del mediodía se fue en un auto de aplicación a la casa de la chica.

En la continuación de su declaración, Tony Janzen Valverde Victoriano aseguró que “no recuerda si fue el domingo o el lunes” que estaba en la casa de su novia viendo tv cuando escuchó la noticia de las chicas. “Le escribí a Matias para que vea y me dijo que no me preocupe, que estaba todo bien”, dijo el imputado a la Justicia y relató que fue al día siguiente que escuchó en televisión que lo nombraban a Matías y a él, y en ese momento dijo haber sentido "mucho miedo y confusión” porque como es extranjero “pensaba que si lo llevaban a la carcel iban a matarlo”, aseguró.

A continuación, “Pequeño J” le explicó a la Justicia como fue la fuga y contó que habló con Ozorio y le dijo que quería irse a Perú. Su amigo le pidió irse con el y tomaron un remis desde José C Paz a Bermejo desde donde cruzaron la frontera de forma ilegal caminando. Su relato pasó directamente a cuando estaban en Perú y, según “Pequeño J”, le dijo a Ozorio que “era una locura lo que habían hecho” por eso no quería llevarlo a su casa con sus hermanas y su mamá. Allí, Tony destacó a la Justicia que el no sabe que problema tenían con esas mujeres pero a partir de ese momento con Matías tomaron caminos separados aunque finalmente fueron detenidos y según los investigadores, todavía intercambiaban mensajes, lo que fue clave para dar con la ubicación del principal acusado por la masacre.

Ante la Justicia y para cerrar su declaración, “Pequeño J” dijo que sus tíos son inocentes y estan siendo injustamente acusados en esta causa y aseguró que los documentos que encontraron en los allanamientos era porque los dejaron olvidados cuando fueron a Uruguay por unos trámites, una secuencia que consta en la investigación tras ser detectados por la Policía de la Ciudad en su ingreso a Argentina. Además, Tony Jamzen Valverde Victoriano pidió “mandar un mensaje a la familia de las chicas” y aseguró que lamentaba mucho sus pérdidas, que él sabe lo que se siente perder a un ser querido, pero que él es inocente. Ahora, la imvestigación sigue en busca de resolver dudas de la investigación y con la busqueda de los sospechosos que todavía están prófugos mientras las familias reclaman Justicia por Brenda, Morena y Lara.