El lado oscuro de la siesta: cuando descansar se convierte en una experiencia angustiante

Las pesadillas durante la siesta suelen estar vinculadas al ingreso rápido en la fase REM, el estrés acumulado y las siestas prolongadas, aunque pueden prevenirse con hábitos de descanso adecuados.

04 de junio, 2026 | 09.48

Para muchas personas, una siesta de media tarde es sinónimo de descanso y recuperación de energía. Sin embargo, otras viven una situación muy diferente, apenas cierran los ojos durante unos minutos aparecen sueños inquietantes, escenas aterradoras o sensaciones de peligro que terminan convirtiendo ese momento de relax en una experiencia desagradable.

Aunque parezca extraño, tener pesadillas durante una siesta es un fenómeno relativamente frecuente y tiene una explicación científica relacionada con las fases del sueño, el estrés y los hábitos de descanso.

Por qué aparecen pesadillas durante la siesta

Los especialistas explican que las pesadillas suelen producirse durante la fase REM (Rapid Eye Movement), la etapa del sueño en la que la actividad cerebral es más intensa y los sueños son más vívidos. Si bien esta fase suele aparecer durante el descanso nocturno, algunas personas pueden alcanzarla rápidamente durante una siesta, especialmente cuando acumulan cansancio o falta de sueño. En esos casos, el cerebro entra antes en REM y los sueños pueden resultar particularmente intensos.

Además, factores como el estrés, la ansiedad, las preocupaciones cotidianas o una carga emocional elevada pueden influir en el contenido de los sueños y favorecer la aparición de pesadillas. Estudios sobre el sueño muestran que los sueños cumplen funciones relacionadas con el procesamiento emocional, por lo que las tensiones del día pueden trasladarse al descanso.

Las pesadillas son sueños vívidos y perturbadores que suelen ocurrir durante la fase REM.

La duración también juega un papel importante. Las siestas extensas aumentan las probabilidades de ingresar en fases profundas del sueño y, en consecuencia, de experimentar sueños más elaborados o perturbadores. En estos casos también puede aparecer la llamada "inercia del sueño", una sensación de desorientación, pesadez mental y malestar al despertar que muchas veces hace que la experiencia sea aún más desagradable.

El médico especialista en medicina del sueño Abhinav Singh, quien revisó contenidos científicos publicados por Sleep Foundation, señala que las pesadillas son sueños vívidos y perturbadores que suelen ocurrir durante la fase REM y pueden despertar a la persona con sentimientos intensos de miedo, ansiedad o angustia. Además, advierte que el estrés emocional y la privación de sueño pueden favorecer su aparición.

Cómo evitar las pesadillas durante la siesta

Los especialistas recomiendan una serie de medidas simples para reducir las probabilidades de tener sueños desagradables durante el descanso diurno:

  • Limitar las siestas a entre 20 y 30 minutos.
  • Evitar dormir la siesta demasiado tarde, especialmente después de las 17 horas.
  • Mantener horarios regulares de sueño durante la noche.
  • Reducir el consumo de cafeína en las horas previas.
  • Practicar técnicas de relajación si existe estrés o ansiedad.
  • Dormir en un ambiente cómodo, silencioso y con poca luz.
  • Priorizar un descanso nocturno suficiente para evitar la acumulación de fatiga.

Tener una pesadilla ocasional durante una siesta no suele representar un problema de salud. Sin embargo, si estos episodios son frecuentes, generan miedo a dormir, afectan el rendimiento diario o aparecen junto con síntomas como parálisis del sueño, despertares bruscos o somnolencia excesiva, es recomendable consultar con un médico especializado en sueño o un profesional de la salud mental.