El juez Carlos Bruniard resolvió que Marcelo Porcel será juzgado en un juicio oral acusado de abuso sexual agravado y corrupción de menores. La decisión se tomó en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 50 de la Ciudad de Buenos Aires, tras rechazar todos los planteos de la defensa y dar lugar al pedido del fiscal Pablo Turano para que el empresario acusado se enfrente a un tribunal. Porcel enfrentará los siguientes cargos: abuso sexual gravemente ultrajante agravado por haber sido cometido contra menores de trece años y por su función de guardador, en al menos diez hechos distintos; corrupción de menores de trece años, también en al menos diez oportunidades; y producción de material sexual con menores de edad, en un caso comprobado.
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Todos los delitos fueron considerados cometidos de forma reiterada y en concurso, por lo que se suman las penas de cada figura legal. La querella, encabezada por el abogado Pablo Hawlena Gianotti , adelantó que pedirá 15 años de prisión. La defensa de Porcel había intentado frenar la elevación a juicio con una serie de objeciones, aunque todos los planteos fueron descartados por el juez. Dos de los argumentos centrales reclamaban que las declaraciones de los menores en Cámara Gesell fueran declaradas nulas y que los pedidos de juicio tanto de la querella como de la fiscalía fueran anulados por presuntos vicios procesales.
Los argumentos de la defensa fueron rechazados
Porcel sostuvo además que, a su entender, los hechos investigados no configuran delitos, por lo que solicitó el sobreseimiento. Según la defensa, las pruebas presentadas no alcanzan para dar inicio a un proceso penal relevante. En otro punto, también solicitó que se cumplieran nuevos testimonios antes de enviar el caso a juicio: personal doméstico, vigiladores, ex empleadores y peritos adicionales, con el objetivo de contextualizar su vínculo con los menores y su ambiente social. El juzgado, sin embargo, determinó que esas medidas no eran imprescindibles y que la etapa de investigación se encontraba cerrada. Finalmente, Porcel pidió que se lo juzgara por un jurado popular, pero la justicia también desestimó esa solicitud, ya que en este fuero aún no está implementado el juicio por jurados para estos delitos.
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Los hechos ocurrieron entre 2022 y 2023
Los hechos denunciados ocurrieron entre 2022 y 2023. La situación se hizo pública cuando los padres de los alumnos, tras conocer los relatos, comenzaron a limitar la participación de sus hijos en encuentros organizados por el empresario. Esto derivó en la presentación formal de las denuncias en 2024, recibidas e investigadas por el fiscal Pablo Turano. Todos los menores denunciantes declararon en Cámara Gesell y detallaron los hechos. Los lugares señalados por las víctimas en la causa incluyen abusos en el domicilio familiar de Porcel en Palermo, un departamento vacío propiedad de su madre en la Torre Le Parc, Puerto Madero, y sus oficinas. La elevación a juicio de la causa es inapelable y ahora el proceso continuará una vez que se sortee el Tribunal Oral en lo Criminal que tomará el caso.
Porcel tiene tobillera electrónica y los menores, botones antipánico
Mientras tanto, el empresario espera el avance de su causa con una tobillera electrónica que sigue sus movimientos y controla que no viole la restricción perimetral impuesta por la Justicia. No puede acercarse ni a las víctimas ni a sus familias, y tampoco salir del país ni ausentarse por largas horas de su domicilio. Por su parte, los menores cuentan con botones antipánico que fueron entregados por la Policía de la Ciudad en sus respectivos domicilios. Son teléfonos que tienen una aplicación especial y que se activan ante una situación de urgencia para alertar a las autoridades. La causa de Marcelo Porcel, que conmocionó a la comunidad educativa del Colegio Palermo Chico, llegará a juicio en las próximas semanas y la querella confía en que el empresario reciba una condena ejemplar por los delitos cometidos contra los menores.
